Lenguas ANDAMANESAs

 

La familia andamanesa es una agrupación lingüística de las Islas Andamán, un archipiélago del golfo de Bengala situado en el suroeste de Birmania y perteneciente administrativamente a la India. Pese a ser una de las familias lingüísticas más antiguas del mundo (los primeros pobladores de Andamán llegaron a estas islas hace más de 65.000 años), la mayoría de las lenguas andamanesas se extinguieron a lo largo del siglo XX como resultado de la enorme influencia sociocultural del hindí sobre las generaciones más jóvenes, la muerte de sus últimos hablantes o su fusión cultural a través de matrimonios interétnicos (la última lengua hablada en la costa noroccidental de la isla principal de Andamán, bo, desapareció en 2010 con la muerte de su último hablante, una anciana llamada Boa). Únicamente las lenguas meridionales del grupo ongano han conseguido sobrevivir en la actualidad, gracias al aislamiento geográfico de las Islas Andamán y a la gran hostilidad de sus hablantes hacia la influencia del exterior (que se inició a mediados del siglo XIX con los primeros contactos con comerciantes y marineros europeos).

 

Pese a los intentos de la lingüística moderna por relacionar las lenguas andamanesas con otras familias de su entorno —como la macrofamilia indopacífica propuesta por Joseph Greenberg en 1971, compuesta por las propias lenguas andamanesas, las lenguas papúes de Nueva Guinea y las lenguas de Tasmania—, en la actualidad se considera que esta agrupación lingüística forma una unidad filogenética aislada e independiente. Ni siquiera guardan relación con las lenguas nicobáricas de la familia mon-jemer, habladas en las vecinas Islas Nicobar, situadas al sur del archipiélago de Andamán. Desde el punto de vista antropológico, los hablantes de lenguas andamanesas pertenecen al grupo étnico negrito, pueblo australoide del sureste de Asia caracterizado físicamente por su baja estatura, piel oscura y pelo rizado, que emigró hace más de 70.000 años desde África hasta el sureste asiático a través de la península arábiga y la India.

 

Las lenguas que forman la familia andamanesa (junto con su distribución geográfica) son las siguientes: cari (lengua extinta hablada hasta finales del siglo XX en la costa norte de la isla de Andamán Septentrional y en las vecinas islas de Landfall, Oriental y Occidental), kora (lengua hablada hasta 2009 en la costa nororiental y central de Andamán Septentrional y en la vecina isla de Smith), jeru (variedad andamanesa hablada hasta 2009 en la región interior y el sur de Andamán Septentrional y en la isla costera de Sound), bo (lengua extinta hablada hasta 2010 en la costa noroccidental de Andamán Septentrional y en la isla de North Reef), gran andamanés (criollo o lengua mixta surgido de la fusión de rasgos gramaticales entre las variedades septentrionales cari, kora, bo y jeru —principalmente esta última— que se conserva en la actualidad como forma de comunicación oral entre los escasos descendientes de los anteriores grupos étnicos andamaneses), kede (idioma ya desaparecido hablado hasta mediados del siglo XX en la mitad septentrional de Andamán Central y en la isla de Interview), juwoi (lengua extinta hablada hasta la década de 1930 en la región suroccidental de Andamán Central), kol (variedad andamanesa hablada hasta la década de 1920 en la región centro-oriental de Andamán Central), pucikwar (lengua extinta hablada hasta la década de 1930 en el sureste de Andamán Central, en la costa nororiental de Andamán Meridional y en la isla intermedia de Baratang), bale (lengua hablada hasta la década de 1930 en el archipiélago de Ritchie, situado al sureste de Andamán Central e integrado por las islas Outram, Henry Lawrence, Sir William Peel, John Lawrence, Havelock y Neil), bea (variedad andamanesa hablada hasta la década de 1930 en la mayor parte de las islas de Andamán Meridional y Rutland, con excepción de la región interior), jarawa (lengua hablada en el interior de Andamán Meridional que, debido a su aislamiento geográfico y sociocultural, constituye la variedad andamanesa con mayor número de hablantes nativos monolingües), jangil (también conocido como jarawa de Rutland, se habló hasta 1905 en la región interior y meridional de esta isla al sur de Andamán Meridional), onge (lengua hablada en la isla Pequeña Andamán, situada al sur de la isla principal de Andamán y separada de ella por el estrecho de Duncan), sentinelés (variedad prácticamente desconocida hablada en la isla Sentinel del Norte, situada al suroeste de Andamán, cuyos hablantes se caracterizan por su extremo aislamiento y hostilidad hacia la influencia extranjera).

 

En la actualidad, las lenguas andamanesas cuentan con escasos 550 hablantes nativos, repartidos de la siguiente manera (a fecha de 2010):

jarawa                      250

sentinelés                 150

onge                       94

gran andamanés                    55

 

Clasificación de las lenguas andamanesas

En virtud de criterios filogenéticos y geográficos, es posible postular la siguiente clasificación de lenguas andamanesas (una cruz [†] indica que se trata de variedades lingüísticas ya desaparecidas o sin hablantes nativos):

 

1. Grupo gran andamanés

       1.1. Subgrupo septentrional

             1.1.1. cari (†)

             1.1.2. kora (†)

             1.1.3. jeru (†)

             1.1.4. bo (†)

             1.1.5. gran andamanés

       1.2. Subgrupo central

             1.2.1. kede (†)

             1.2.2. juwoi (†)

             1.2.3. kol (†)

             1.2.4. pucikwar (†)

       1.3. Subgrupo meridional

             1.3.1. bale (†)

             1.3.2. bea (†)

             1.3.3. jangil (†)

2. Grupo ongano

       2.1. jarawa

       2.2. onge

       2.3. sentinelés

 

Características gramaticales de las lenguas andamanesas

Al igual que otros idiomas del sureste asiático, las lenguas andamanesas poseen un sistema morfológico aglutinante, en el que los lexemas invariables que expresan las distintas categorías gramaticales carecen de morfemas flexivos que indiquen los distintos accidentes de género, número, persona, caso o tiempo, y únicamente pueden formar derivados léxicos mediante la adición de morfemas inalterables (prefijos o sufijos) en posiciones fijas dentro de la palabra. De esta forma, los únicos procesos de creación léxica son la derivación (como en gran andamanés kata ‘trozo’ → otkata ‘enano’) y la composición (cokbi ‘tortuga’ + mulu ‘huevo’ → cokbimulu ‘huevo de tortuga’); la reduplicación, a diferencia de lo que cabría esperar en idiomas de morfología aglutinante, no es un procedimiento habitual en las lenguas andamanesas.

 

La característica gramatical más distintiva de las lenguas andamanesas es su compleja declinación nominal “corporal”, en la que los sustantivos y adjetivos adoptan distintos prefijos en función de la parte del cuerpo con la que se asocian semánticamente (tanto por su función como por su forma). Así, por ejemplo, existe un prefijo a-/aka- que se añade a los nombres de los idiomas andamaneses y significa precisamente ‘boca, lengua’, mientras que los objetos redondeados añaden el prefijo ot-, que se refiere a la cabeza o el corazón (como en bea ot-yop ‘cojín’, literalmente ‘redondo-blando’). Otros prefijos “corporales” de las lenguas andamanesas son ong- ‘mano, pie’, ab- ‘tronco’, i-/id- ‘ojos, cara, brazos, pecho’, ar- ‘espalda, piernas, trasero’ y oto- ‘cintura’. Los pronombres distinguen tres números (singular, dual y plural), aunque los sustantivos no suelen indicar esta categoría gramatical. En la única lengua de este grupo lo suficientemente conocida, el gran andamanés, existen únicamente tres numerales: /ontɔ'pɔlɔ/ ‘uno’, /on'ɟiŋkɔ/ ‘dos’, /on'daːfol/ ‘tres’. Aunque en otras variedades se distinguen hasta cinco pronombres numerales, se trata de formas derivadas (como los números 1-5 en bale: uba, id-paurotot, ar-ubao-at, idi-pagi-ke, ar-pulia).

 

El verbo es el principal lexema que “aglutina” distintos prefijos, sufijos y partículas clíticas que, además de tiempo, aspecto y modo, ofrecen información gramatical sobre el sujeto y el objeto; por ejemplo, el morfema -k- en gran andamanés indica tercera persona singular, tanto sujeto (emfe-k-om ‘él salta’) como objeto (ie-k-e ‘entrégalo’), o incluso ambos a la vez (ek-khiu-k-o-o ‘él lo derramó’, en donde el prefijo ek- marca el objeto y el infijo -k- señala el sujeto). La tipología sintáctica de la oración favorece el orden Sujeto-Objeto-Verbo —aunque determinados comportamientos gramaticales, como la presencia de prefijos verbales causativos en lugar de sufijos, parecen contradecir este esquema tipológico— y una alineación “ergativo-absolutivo” ―en la que el sujeto agente de los verbos transitivos (A) posee una codificación sintáctica ergativa distinta a la del sujeto de los intransitivos (S) y el objeto de los transitivos (O), que desempeñan el papel de pacientes absolutivos. Por ejemplo, los sujetos ergativos A añaden la marca de caso nominal -e, mientras que los sujetos S de verbos intransitivos y los objetos O de verbos transitivos se indican mediante -bi.

 

El sistema fonológico de las lenguas andamanesas se caracteriza por la presencia de siete vocales básicas: /i/, /e/, /ɛ/, /ɑ/, /o/, /ɔ/, /u/. Entre los sonidos consonantes, destaca la presencia de las bilabiales fricativas /ɸ/, /β/, la lateral labializada /lʷ/ y las retroflejas /ʈ/, /ɖ/, /ɽ/, así como la ausencia de la glotal fricativa /h/ (que únicamente se refleja en el habla de los más jóvenes por influencia del hindí). Los grupos consonánticos son raros, y únicamente aparecen en posición inicial de palabra (como en gran andamanés trepo ‘trepar’) o entre dos vocales (jermo ‘gusano’).

 

Bibliografía

ABBI, Anvita: A Grammar of the Great Andamanese Language: An Ethnolinguistic Study (Leiden: Brill, 2013).

ABBI, Anvita: “The unique structure of the present Great Andamanese: An overview of the grammar” (en Indian Linguistics, 72, pp. 27-46, 2012).

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