TIVÍ

 

FICHA TÉCNICA

Nombre original

tiwi ['tiwi]

Nombre español

tiví [ti'βi]

Nombre inglés

Tiwi ['tiwi]

Filiación lingüística

familia australiana / rama no pama-ñungana

Hablado en

Australia#

Número de hablantes

2.210 (2010)

Dialectos principales

tiví moderno

Sistema de escritura

alfabeto latino

Documentado desde

1985

Tipología sintáctica

S-V-O

° idioma nacional ¹ idioma oficial + dialecto # idioma minoritario † idioma extinto

 

Descripción

El tiví (o tiwi) es una lengua aislada perteneciente a la familia australiana, que tradicionalmente se engloba dentro de la llamada rama no pama-ñungana (agrupación lingüística que agrupa por defecto las lenguas del norte de Australia que no pertenecen al grupo mayoritario pama-ñungano). Se habla en el archipiélago de Tiví, situado frente a la costa noroccidental del Territorio del Norte e integrado por las islas principales de Melville y Bathurst. A diferencia de la mayoría de lenguas australianas, que se hallan en peligro de extinción por la acción combinada del avance sociocultural del inglés y su desconocimiento por parte de las nuevas generaciones, el tiví está firmemente integrado en el sistema educativo local, por lo que sus expectativas son bastante más halagüeñas. No obstante, la lengua que se enseña a los más pequeños no es el tiví tradicional, sino una variedad gramaticalmente reducida llamada “tiví moderno”, influida por el inglés.

 

Los primeros lingüistas que estudiaron la gramática del tiví desde mediados del siglo XX dotaron a la lengua de un sistema de escritura de base latina. No obstante, la primera publicación completa en esta lengua australiana fue una traducción de pasajes de la Biblia de 1985. El tiví posee un sistema consonántico típico dentro de las lenguas australianas, ya que no distingue las oclusivas sordas y las sonoras (p/b, t/d, k/g), carece por completo de consonantes fricativas y posee dos series adicionales de oclusivas, nasales y laterales: dentales (th [t̪], nh [n̪]) y retroflejas (rt [ʈ], rn [ɳ], rl [ɭ]). Adicionalmente, distingue una consonante velar aproximante ? [ɰ]. Dentro de su sistema vocálico, el tiví amplía los tres sonidos básicos de las lenguas australianas —[a], [i], [u]— con la presencia de la vocal posterior central [o] (aunque su frecuencia es relativamente baja y únicamente aparece en posición interior de palabra, como en el par yilati ‘cuchillo’ – yiloti ‘para siempre’); todas las vocales poseen correlatos largos (aa, ii, uu, oo) con valor fonológico contrastivo.

 

Los sustantivos poseen marcas gramaticales de género (masculino, femenino) y número (singular, plural). La distinción genérica es de carácter sexual en personas y animales (ej.: ti-ni ‘hombre’ – ti-nga ‘mujer’, palangamwa-ni ‘perro’ – palangamwa-ka ‘perra’) y de carácter semántico, según su tamaño y forma, en el caso de seres inanimados: en general, los objetos pequeños, finos y rectos se consideran masculinos (como por ejemplo miar-ti ‘pandanus pequeño’, un tipo de árbol tropical del Pacífico), mientras que los grandes, gruesos y redondeados se consideran femeninos (en este caso, miar-inga ‘pandanus grande’). Los plurales no establecen diferencias de género (ej.: ti-wi ‘personas’, palangamwa-wi ‘perros’). Los pronombres numerales del 1 al 10 son: yati, yirrara, yirrathirrima, yatapinti, pinginingita, kiringarra, walimani / kiringarra yati ‘6 + 1’, punyipunyinga / kiringarra yirrara ‘6 + 2’, punyipunyinga yati ‘8 + 1’, wumutirrara. Los tres primeros son las formas originales del tiví tradicional; el resto son derivados semánticos de otros términos, como walimani ‘hacha’ (por la forma de 7 de este instrumento) o punyipunyinga ‘cerebro’. Todos los verbos poseen desinencias que indican tiempo (pretérito, no pretérito), persona (agente o experimentante de la acción), número y género (únicamente en los sujetos y objetos en tercera persona de singular). Otras categorías verbales opcionales son aspecto, modo y voz.

 

El tiví tradicional (a diferencia de la variedad moderna, de carácter aislante) presenta una tipología morfológica polisintética, un caso extremo dentro de la morfología aglutinante general de las lenguas australianas en el que a un lexema principal se le añaden numerosos morfemas en posiciones fijas para dar lugar a “palabras-oración”, constituyentes que equivalen morfológicamente a una sola palabra pero expresan el significado de una oración completa; por ejemplo, el lexema mathathumangalapi ‘miel silvestre’ puede incorporar los constituyentes yi ‘él’, nuu ‘vino’, ata ‘por la mañana’, mani ‘me’, ngilimpangi ‘durmiendo’ y angkinha ‘robar’ para formar el derivado léxico yi-nuu-ata-mani-ngilimpangi-mathathumangalapi-angkinha ‘él vino esta mañana mientras dormía y me robó la miel silvestre’, palabra única que morfológicamente equivale a un sustantivo. El orden sintáctico no marcado dentro de la oración es Sujeto-Verbo-Objeto (ej.: Yarakati yiikarimi mampunga ‘Yarakati construyó canoas’).

 

Texto ilustrativo

Karri ngawarringani mampara yipungikirimi yinguka amintiya wampaka amintiya murrakupupuni, api awungarri murrakupupuni yartiloti. Amintiya yartithanga yipingima. Ngarra murrakupupuni yilaruwu, ngarra kukuni mura. Amintiya kiritha wunithaka thuwuthingimirlingarrani kangi kukuni. Ngatawa thinipangirri awinyirra wunithaka ngawarringani. Ninkiyi, ngawarringani yipungikirimi ngini thinirikara, api yimi, “Takara,” yimi. Ninkiyi thinirikara. Nyirra arnuka awungarri pukiyi. Ninganiwanga. Thinirikara waya thuwa. Ninkiyi ngarra yimi ngini, “Pupuni awarra ngini ampirikara,” yimi. Api yipakiningimurrupupa. Ninkiyi, yipukumarirraramugi ngini thinirikara amintiya ngini yartithanga. Ngini thinirikara, awarra yipungimamula yirrimanunguni. Ngini yartithanga, awarra yipungimamula thapinawamini. Awarra yipungukururiyi ngini yipungikirimi ngangi thipungikara amintiya ngini yartithanga. Awinyirra wumunga ngangi thipirrapiyoruga.

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Al principio Dios creó el cielo y la tierra. La tierra era algo informe y vacío, las tinieblas cubrían el abismo, y el soplo de Dios aleteaba sobre las aguas. Entonces Dios dijo: “Hágase la luz”. Y la luz se hizo. Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas; y llamó “día” a la luz y “noche” a las tinieblas. Así hubo una tarde y una mañana: éste fue el primer día.

Génesis (1-5)



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