Gótico

 

FICHA TÉCNICA

Nombre original

gutisks ['gutisks]

Nombre español

gótico ['gotiko]

Nombre inglés

Gothic ['gɔθɪk]

Filiación lingüística

familia indoeuropea > grupo germánico > rama oriental

Hablado en

Alemania, Ucrania, Rumanía, Francia, España, Italia

Número de hablantes

Dialectos principales

gótico estándar, gótico de Crimea

Sistema de escritura

alfabeto gótico

Documentado desde

s. IV

Tipología sintáctica

S-V-O

° idioma nacional        ¹ idioma oficial        + dialecto        # idioma minoritario        * Estimación de Ethnologue.

 

ESQUEMA

1.        Introducción

2.        Evolución histórica

3.        Ortografía y pronunciación

4.        Morfología

5.        Sintaxis

6.        Texto ilustrativo

 

 

Introducción

 

El gótico (gutisks) pertenece a la rama oriental de las lenguas germánicas, subgrupo dentro de la familia indoeuropea. En la actualidad es un idioma extinto, aunque su importancia radica en el hecho de ser la lengua germánica con los testimonios escritos más antiguos que se conservan (desde el siglo IV d.C.). En su momento se habló en un amplio territorio que abarcaba desde Europa Central hasta España, y se extendió incluso hasta las estepas de Crimea (en la actual Ucrania).

 

 

Evolución histórica

 

El gótico fue la lengua hablada por los visigodos y los ostrogodos, pueblos bárbaros que, tras abandonar sus territorios en el sur de Suecia, se establecieron hacia el siglo IV d.C. —los primeros— en la región de Europa central al norte del Danubio (lugar desde el que, más tarde, cruzaron Europa hasta llegar a la Península Ibérica), y —los segundos— en Germania y la Península Itálica. Tras la posterior asimilación cultural de estas tribus bárbaras a las civilizaciones románica y germánica (período que se extiende entre los siglos VII y IX), el gótico desapareció por completo, dejando como únicas huellas de su existencia apenas un puñado de topónimos, nombres propios y palabras comunes (como en español guerra, guardia, tregua, yelmo, falda, blanco, galardón y el sufijo -ez en apellidos como González, López, Martínez, etc.).

 

El gótico es la única variedad germánica oriental de la que se han conservado los suficientes testimonios escritos. El resto apenas han dejado un puñado de nombres propios como prueba de su existencia: burgundio (hablado en la región suroriental de la Galia hasta el siglo V d.C.), vándalo (la lengua del pueblo germánico que invadió Galia, Hispania y el norte de África en el siglo V), lombardo (hablado por los invasores germánicos que se asentaron en Italia en el siglo VI) y gépido (lengua de la tribu que invadió Dacia en el siglo III). Lo poco que se conoce del gótico se debe en su mayor parte a la traducción de la Biblia que llevó a cabo el arzobispo Ulfilas o Wulfila (ca. 311-ca. 383) hacia mediados del siglo IV. Esta lengua comenzó su declive en el siglo VI, debido fundamentalmente a la conversión masiva de los pueblos germánicos al catolicismo romano de base latina. En los remotos confines de la Península Ibérica, la lengua sobrevivió hasta el siglo VIII. Una variante lingüística del gótico hablado sobrevivió en Crimea hasta el siglo XVIII, aunque su relación con la lengua de Ulfilas resulta problemática y algunos expertos la consideran un dialecto distinto dentro de las lenguas germánicas orientales.

 

 

Ortografía y pronunciación

 

Esta lengua extinta empleó el alfabeto gótico ideado por Ulfilas para su representación escrita. Los caracteres gráficos que este misionero griego creó para traducir la Biblia al gótico están basados parcialmente en el alfabeto latino, aunque su modelo principal es el alfabeto griego. Únicamente dos letras (las correspondientes a o y u) derivan del alfabeto rúnico del escandinavo común (que posiblemente fuera el sistema de escritura utilizado para representar el gótico antes de la llegada de Ulfilas). Para la transcripción moderna del gótico, es habitual utilizar el alfabeto latino ampliado con el símbolo rúnico þ (que también se escribe th y representa el sonido interdental fricativo [θ]) y el carácter ƕ (a veces escrito hw, que corresponde al sonido labiovelar aproximante [ʍ]). En esta transcripción, la longitud extra de las vocales se señala mediante un diacrítico en forma de raya superior llamado macron (como en augō ['auɣoː] ‘ojo’), que no se emplea en los caracteres originales. El alfabeto gótico consta de los siguientes 27 caracteres:

[Necesitas instalar la fuente TrueType Ulfilas para visualizar correctamente los caracteres góticos, o pinchar en el enlace de más abajo para abrir la versión gráfica de esta tabla]

 

ALFABETO GÓTICO

Mayúsculas

A

B

G

D

E

Q

Z

H

Þ

I

K

L

M

N

J

U

P

±

R

S

T

Y

F

X

Ƕ

O

¦

Minúsculas

a

b

g

d

e

q

z

h

þ

i

c

l

m

n

j

u

p

®

r

s

t

y

f

x

ƕ

o

¦

Pronunciación (véase AFI)*

a

b

ɡ

d

e

kw

z

h

θ

i

k

l

m

n

j

u

p

-

r

s

t

w

f

kh

ʍ

o

-

Transcripción latina

a

b

g

d

e

q

z

h

þ

i

k

l

m

n

j

u

p

-

r

s

t

w

f

x

ƕ

o

-

 

* Representa la pronunciación de la letra aislada o la más habitual. Para su pronunciación real en el contexto de la palabra, véase las distintas reglas ortográficas más abajo.

 

[Alfabeto gótico]

 

En palabras de origen griego con la letra χ (como Χριστός ‘Cristo’), el carácter gótico x se pronunciaba como una k aspirada (o incluso como el sonido velar fricativo [x] del griego). El carácter ƕ correspondía al sonido [ʍ], variante labiovelar de la semiconsonante bilabial [w] (como en ƕar [ʍar] ‘dónde’).

 

Aunque resulta imposible determinar la pronunciación exacta de una lengua extinta de la que no se conservan testimonios sonoros, se puede reconstruir la fonología del gótico a través del estudio comparativo de su ortografía y la de otras lenguas germánicas (e incluso el griego de la versión original de la Biblia usada por Ulfilas). De esta forma, se sabe que su repertorio de sonidos consonantes era el siguiente (véase Alfabeto Fonético Internacional):

 

LUGAR DE ARTICULACIÓN

bilabial

labio-dental

dental

alveolar

palatal

velar

labiovelar

glotal

MODO DE ARTICULACIÓN

oclusivo

p        b

 

 

t         d

ɟ

k        ɡ

kʷ    ɡʷ

 

fricativo

 

f

θ

s         z

 

x

 

h

nasal

m

 

 

n

 

ŋ

 

 

vibrante múltiple

 

 

 

r

 

 

 

 

lateral

 

 

 

l

 

 

 

 

aproximante

w

 

 

 

j

 

ʍ

 

 

En general, las consonantes sonoras del gótico se ensordecen en posición final de palabra (como en lamb [lamp] ‘cordero’). En posición intervocálica, las oclusivas sonoras [b], [d], [ɡ] se pronuncian como sus correlatos fricativos [β], [ð], [ɣ], respectivamente (como en haban ['haβan] ‘tener’). La labiovelar oclusiva sonora [ɡʷ] se representaba mediante el dígrafo gw (como en saggws ['saŋɡʷs] ‘canción’). De forma similar, el grupo consonántico ddj transcribía la palatal oclusiva sonora [ɟ] (como en waddjus ['waɟe] ‘muro’). El sonido velar fricativo sordo [x] era un alófono de [ɡ] en posición final de palabra o delante de consonante sorda (como en dags [daxs] ‘día’). El sonido velar nasal [ŋ] era un alófono de [m] y [n] que aparecía delante de una oclusiva velar y, por imitación de la ortografía del griego, se solía representar mediante una g (como en þagkjan ['θaŋkjan] ‘pensar’). Las nasales [m], [n] y las líquidas [l], [r] podían desempeñar en gótico la función de núcleo silábico (como en tagl [tag] ‘pelo’).

 

Los siguientes son los sonidos vocálicos del gótico (véase Alfabeto Fonético Internacional):

 

FRONTALIDAD

anterior

central

posterior

ALTURA

alto

i (y)

 

u

medio-alto

eː

 

oː

medio

 

 

 

medio-bajo

ɛ

 

ɔ

bajo

 

a

 

 

El sonido anterior redondeado [y] no es originario del gótico, y únicamente aparecía en palabras de origen griego para representar la letra ypsilón (υ) o el diptongo οι (aunque probablemente se pronunciara [i]). Las vocales [a], [ɛ], [i], [ɔ], [u] poseían variantes largas. Por imitación de la ortografía del griego, el sonido [iː] representaba el dígrafo ei (griego ει). Las vocales largas [eː], [oː] se representaban como e, o (respectivamente), mientras que sus variantes abiertas y breves [ɛ], [ɔ] se indicaban mediante los dígrafos ai, au. Para distinguir estos últimos de los verdaderos diptongos ai, au, en la transcripción latina del gótico se emplea la convención de indicar con un acento la segunda vocal del dígrafo y la primera del diptongo (por ejemplo, taíhun ['tɛhum] ‘diez’ vs. áins [ains] ‘uno’). El gótico poseía un tercer diptongo, iu, también de carácter descendiente. Las vocales largas [ɛː], [ɔː] eran alófonos de [ɛ], [ɔ] (respectivamente) delante de otra vocal (como en bauan ['bɔːan] ‘construir’).

 

Al igual que en la mayoría de lenguas germánicas, el acento prosódico del gótico recaía normalmente en la primera sílaba de las palabras simples. En el caso de términos compuestos, si el segundo elemento era un sustantivo, la primera sílaba del compuesto llevaba la carga acentual (como en guda-laus ‘sin dios’); si el segundo elemento era un verbo, el acento recaía en la primera sílaba de éste (como en ga-laubjan ‘creer’).

 

 

Morfología

 

El gótico conservó muchos rasgos morfológicos del originario germánico que desaparecieron en otras lenguas de este grupo lingüístico. Dentro de la flexión nominal, los sustantivos se declinaban según cuatro casos (nominativo, acusativo, genitivo, dativo), tres géneros (masculino, femenino, neutro) y dos números (singular, plural). Por otro lado, los nombres se clasificaban según dos tipos de declinación: débil (generalmente con raíz indoeuropea acabada en -n, como guma ‘hombre’) y fuerte (con raíz acabada en vocal o un sufijo que funcionaba como marca pronominal, como dags ‘día’). Los adjetivos poseían igualmente distintas terminaciones según la declinación del sustantivo al que acompañaban. Dentro de la categoría de pronombres, el gótico es único dentro de las lenguas germánicas por el hecho de haber preservado el número dual del indoeuropeo para indicar exactamente dos personas o cosas (como wit ‘nosotros dos’, por oposición a la forma de plural weis ‘nosotros [tres o más]’). Los pronombres numerales (del 1 al 10) eran: ains (áins), twai (twái), þrija (þrija), fidwor (fidwōr), fimf (fimf), saihs (saíhs), sibun (sibun), ahtau (ahtáu), niun (niun), taihun (taíhun).

 

Dentro de la flexión verbal, la gran mayoría de verbos góticos seguían el modelo de conjugación temática del indoeuropeo, consistente en insertar una vocal entre la raíz y las desinencias verbales (como en nimam ‘tomamos’, formada por la raíz nim- ‘tomar’, la vocal temática -a- y la desinencia de segunda persona plural -m). Las formas verbales que servían de modelo para toda la conjugación eran el infinitivo, el pretérito y el participio. Por otro lado, los verbos se clasificaban según el habitual esquema germánico en fuertes (que forman el pretérito mediante apofonía o alternancia vocálica, como giban-gaf/gebum-gibans ‘dar’) y débiles (que añaden los sufijos dentales -da o -ta en el pretérito, como haban-habáida-habáiþs ‘tener’). El gótico también conservó del indoeuropeo un sistema verbal de dos voces (activa, medio-pasiva), tres números (singular, dual, plural) y tres modos (indicativo, subjuntivo, imperativo).

 

 

Sintaxis

 

El orden sintáctico no marcado dentro de la oración es Sujeto-Verbo-Objeto aunque, debido a la riqueza de casos nominales del gótico, existe una gran flexibilidad en el orden de los elementos.

 

 

Texto ilustrativo

 

[Versión gótica original]

Aþþan ni bi þans bidja ainans, ak bi þans galaubjandans þairh waurda ize du mis, ei allai ain sijaina, swaswe þu, Atta, in mis jah ik in þus, ei jah þai in uggkis ain sijaina, ei so manaseþs galaubjai þatei þu mik insandides. Jah ik wulþu þanei gaft mis, gaf im, ei sijaina ain swaswe wit ain siju. Ik in im jah þu in mis, ei sijaina ustauhanai du ainamma, jah kunnei so manaseþs þatei þu mik insandides, jah frijodes ins, swaswe mik frijodes.

Johannes 17: 20-23.

 

[Transcripción latina]

Aþþan ni bi þans bidja áinans, ak bi þans galáubjandans þaírh waúrda izē du mis, ei allái áin sijáina, swaswē þu, Atta, in mis jah ik in þus, ei jah þái in uggkis áin sijáina, ei sō manasēþs galáubjái þatei þu mik insandidēs. Jah ik wulþu þanei gaft mis, gaf im, ei sijáina áin swaswē wit áin siju. Ik in im jah þu in mis, ei sijáina ustaúhanái du áinamma, jah kunnei sō manasēþs þatei þu mik insandidēs, jah frijōdēs ins, swaswē mik frijōdēs.

St. John 17: 20-23.

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Pero no ruego sólo por éstos, sino por cuantos creen en mí por su palabra, para que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, para que también ellos sean en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, a fin de que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno y conozca el mundo que tú me enviaste y amaste a éstos como me amaste a mí.

San Juan 17: 20-23.



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