Luxemburgués

 

FICHA TÉCNICA

Nombre original

Lëtzebuergesch ['lətsəbuərjəʃ]

Nombre español

luxemburgués [luksembur'ɡes]

Nombre inglés

Luxembourgish [lʌksəm'bəːrɡɪʃ] / Luxembourgian [lʌksəm'bəːrʤən]

Filiación lingüística

familia indoeuropea > grupo germánico > rama occidental > subgrupo germánico > alto alemán

Hablado en

Luxemburgo°¹, Bélgica+#, Francia+#, Alemania+#

Número de hablantes

300.000 (2006)*

Dialectos principales

Sistema de escritura

alfabeto latino

Documentado desde

s. IX

Tipología sintáctica

S-V-O / S-O-V

° idioma nacional        ¹ idioma oficial        + dialecto        # idioma minoritario        * Estimación de Ethnologue.

 

ESQUEMA

1.       Introducción

2.       Evolución histórica

3.       Ortografía y pronunciación

4.       Morfología

5.        Sintaxis

6.        Texto ilustrativo

 

 

Introducción

 

El luxemburgués (Lëtzebuergesch) pertenece a la rama occidental de las lenguas germánicas, subgrupo dentro de la familia indoeuropea. Representa, junto con el francés y el alemán, uno de los tres idiomas oficiales de Luxemburgo, cuyos 422.474 habitantes lo utilizan casi exclusivamente en la mayoría de contextos comunicativos*. En las provincias limítrofes de Bélgica (distrito de Arlon), Francia (región de Lorena) y Alemania (Bitburg y Trier) existen también pequeñas comunidades de hablantes de luxemburgués (aunque consideran su habla como dialectos locales del alemán).

*Fecha de referencia estadística: 1997.

 

A pesar de que originariamente se tratara de un dialecto del alemán, a lo largo de su historia el luxemburgués ha incorporado tantos elementos franceses y flamencos (véase neerlandés) que en la actualidad está considerado como un idioma distinto de aquél. El hecho de que Luxemburgo constituya un territorio independiente dentro del concierto europeo es otro factor que apoya este criterio. En un país con una población de origen francés, celta y germánico, el luxemburgués actúa como crisol que sirve para conformar una identidad nacional colectiva. En general, puede decirse que el luxemburgués hablado resulta difícil de entender para los germanoparlantes debido a la influencia léxica del francés, aunque sin embargo pueden comprender sin demasiados problemas la lengua escrita.

 

Pese a que el francés es la lengua preferida en la administración, el comercio, la cultura y las infraestructuras (nombres de calles, tiendas, hoteles, etc.), y la mayoría de los periódicos de Luxemburgo están impresos en alemán, el luxemburgués es la lengua habitual en la comunicación oral dentro del Gran Ducado. Dentro del sistema educativo, el luxemburgués se emplea en el nivel preescolar, el alemán en la educación primaria y el francés en la educación secundaria.

 

 

Evolución histórica

 

Los orígenes del luxemburgués se remontan al siglo IV, cuando un pueblo germánico, los francos, invadieron el actual territorio de Luxemburgo. Su lengua, un dialecto del alto alemán, reemplazó a las lenguas habladas durante la dominación romana —celta y galorrománico— y comenzó a diferenciarse del resto de variedades germánicas. Pese a que los primeros documentos escritos datan del siglo IX, no puede hablarse aún de una lengua claramente definida. Tras un largo periodo de aislamiento lingüístico, motivado por la sucesiva dependencia de Luxemburgo de Burgundia, España, Francia, Austria y Holanda —y por consiguiente el alejamiento cultural de Alemania—, los primeros ejemplos de luxemburgués moderno no aparecen hasta 1824. Cuando Luxemburgo declara su independencia de Holanda en 1839, el luxemburgués se convierte en el principal instrumento de identidad nacional del nuevo estado. Otro gran hito en la historia de la lengua lo constituye la ocupación nazi de Luxemburgo entre 1940 y 1944, periodo durante el cual la Resistencia local se encarga de convertir el luxemburgués en la lengua general de comunicación en el Gran Ducado.

 

A lo largo de su historia, el luxemburgués ha tomado prestadas muchas palabras del francés (como merci ‘gracias’ o Buschauffeur ‘conductor de autobús’) o ha mantenido antiguos términos del alto alemán que no se emplean ya en alemán estándar (como Gromper ‘patata’, frente al moderno alemán Kartoffel).

 

 

Ortografía y pronunciación

 

Pese a que los primeros esfuerzos por estandarizar el luxemburgués se remontan a mediados del siglo XIX, la primera propuesta ortográfica surgió en 1914, cuando esta lengua se convirtió por vez primera en materia de enseñanza en las escuelas del Gran Ducado. Pese a que nunca adquirió estatus oficial, esta ortografía sirvió de base para la fijación del luxemburgués moderno, aunque tras la Segunda Guerra Mundial se volvió al alemán estándar como modelo de escritura.

 

Ante esta situación, el gobierno encargó a un lingüista, Jean Feltes, la creación de una ortografía luxemburguesa, y esto se tradujo en la aparición de la Lëzebuurjer Ortografi en 1946, un intento por adaptar la escritura a la pronunciación real de los luxemburgueses y, de paso, diferenciar las palabras de sus variantes alemanas y francesas para dotarlas de entidad propia (por ejemplo, se adoptó la convención de prescindir de las vocales ö, ä y no escribir los nombres en mayúscula, como el alemán). Esta ortografía, pese a tener rango de oficial e imponerse en las escuelas, fracasó porque los hablantes de luxemburgués, acostumbrados al uso “extranjero”, la consideraron demasiado drástica. En 1950, la publicación del Luxemburger Wörterbuch ‘diccionario luxemburgués’ sentó las bases para una nueva revisión ortográfica que, esta vez sí, cristalizó en 1976 en una ortografía oficial del luxemburgués aceptada por todos sus hablantes (con una posterior reforma en 1999).

 

El luxemburgués utiliza el alfabeto latino para su representación escrita, ampliado con los caracteres vocálicos é, ä, ë, como se ilustra a continuación:

 

Mayúsculas

A

Ä

B

C

D

E

É

Ë

F

G

H

I

J

K

L

M

N

O

P

Q

R

S

T

U

V

W

X

Y

Z

Minúsculas

a

ä

b

c

d

e

é

ë

f

g

h

i

j

k

l

m

n

o

p

q

r

s

t

u

v

w

x

y

z

Pronunciación (véase AFI)*

a

ɛ

b

k

d

e

e

e

f

ɡ

h

i

j

k

l

m

n

o

p

kw

ʀ

s

t

u

f

v

ks

ʏ

ts

 

* Representa la pronunciación de la letra aislada o la más habitual. Para su pronunciación real en el contexto de la palabra, véase las distintas reglas ortográficas más abajo.

 

Las letras c, q, x, y no son patrimoniales del luxemburgués y aparecen únicamente en préstamos léxicos. La letra c se pronuncia [s] delante de e, i, y [k] en el resto de contextos. El dígrafo ch representa el sonido africado [ʃ] delante de e, y [x] en el resto de contextos. La letra g se pronuncia [ʃ] en posición final de palabra delante de e, [ʒ] en algunos préstamos léxicos del francés y [ɡ] en el resto de contextos. En préstamos léxicos del alemán y el francés, generalmente se mantienen los diacríticos originales (como en Büro o Boîte).

 

El repertorio de sonidos consonantes es el siguiente (véase Alfabeto Fonético Internacional):

 

LUGAR DE ARTICULACIÓN

bilabial

labio-dental

alveolar

palatal

velar

uvular

glotal

MODO DE ARTICULACIÓN

oclusivo

p      b

 

t       d

 

k      ɡ

 

 

fricativo

 

f       v

s       z

ʃ   ʒ

x

 

h

nasal

m

 

n

 

ŋ

 

 

vibrante múltiple

 

 

 

 

 

ʀ

 

lateral

 

 

l

 

 

 

 

aproximante

 

 

 

j

 

 

 

 

Un rasgo característico de la fonología del luxemburgués es la supresión del sonido [n] final de palabra en ciertos contextos. Dado que la ortografía de la lengua intenta representar lo más fielmente posible la pronunciación, este fenómeno se refleja también en la escritura. En general, la -n (o -nn) se suprime delante de cualquier consonante excepto n, d, t, z, h (ej.: den + Ball de Ball ‘el baile’, Dammen + Schong Dammeschong ‘zapatos de señora’), pero se mantiene en el resto de contextos (ej.: den Tuerm ‘la torre’, Gromperenzalot ‘ensalada de patatas’, den Apel ‘la manzana’, looss viru blénken d'Fräiheetssonn ‘que el sol de la libertad brille con gloria’). Sin embargo, una serie de palabras son inmunes en todo tipo de contextos a esta regla fonológica del luxemburgués, entre ellas términos patrimoniales de gran tradición histórica (Reen ‘lluvia’, Mann ‘hombre’), nombres propios (Schuman, Johann), préstamos léxicos (Roman, Maschinn) y el prefijo on- (onvergiesslech ‘inolvidable’). Cuando se pierde la -n final de un nombre plural (con final en -en) cuyo singular acaba en -e, se indica mediante diéresis para distinguir las dos formas (ej.: sing. Chance ‘ocasión’, pl. Chancen / Chancë).

 

Los siguientes son los sonidos vocálicos del luxemburgués (véase Alfabeto Fonético Internacional):

 

FRONTALIDAD

anterior

central

posterior

ALTURA

alto

iː/ yː

ɪ / ʏ

 

uː

ʊ

medio-alto

eː/ øː

 

oː

medio

 

ə

 

medio-bajo

ɛː

ɛ / œ

 

ɔ

bajo

a

 

ɑː

 

La letra e se pronuncia [œ] delante de ch o g al final de palabra. El diptongo eu únicamente aparece en préstamos léxicos del francés.

 

(Véase alemán para una descripción más completa de la fonología de las vocales luxemburguesas)

 

 

Morfología

 

El sistema morfológico del luxemburgués es muy parecido al del alemán. Dentro de la flexión nominal se distinguen tres géneros (masculino, femenino, neutro) y tres casos (nominativo, acusativo, dativo), que se reflejan como marcas gramaticales en los pronombres y determinantes. No existe distinción de género en plural, como se refleja en las siguientes formas flexivas del artículo determinado: nominativo/acusativo (den[m. sg.], d’[f. sg.], d’[n. sg.] / d’[pl.]), dativo (dem[m. sg.], der[f. sg.], dem[n. sg.] / den[pl.]). Las formas del pronombre personal son: ech, du, hien/si/hatt // mir, dir, si (con la segunda persona de plural dir usada también como tratamiento formal en singular). Excepto en unas pocas locuciones fijas (como enn des Mounts ‘fin de mes’), el caso genitivo ha desaparecido en el luxemburgués actual, que suele expresar esta función mediante una combinación de dativo y pronombre posesivo, un fenómeno que también ocurre en el alemán coloquial (ej.: dem Mann säi Buch ‘el libro del hombre’, literalmente ‘para el hombre su libro’). Los adjetivos del luxemburgués se clasifican en dos series: predicativos (de Mann ass grouss ‘el hombre es alto’) y atributivos, estos últimos con variación de género, número y caso que también altera la forma del artículo determinado (de grousse Mann ‘el hombre alto’, déi grouss Fra ‘la mujer alta’, dat grousst Meedchen ‘la chica alta’, déi grouss Kanner ‘los chicos altos’). A diferencia del alemán, los adjetivos forman su comparativo de forma analítica, mediante la adición del adverbio méi ‘más’ (ej.: schéin ‘bonito’ méi schéin). Los pronombres numerales del luxemburgués (del 1 al 10) son: eent, zwee, dräi, véier, fënnef, sechs, siwen, aacht, néng, zéng.

 

Como en alemán, la flexión verbal del luxemburgués establece una oposición entre verbos fuertes (con alteración vocálica en la raíz) y débiles (que forman su pretérito mediante la adición de una desinencia con un sonido dental [t] o [d]).

 

 

Sintaxis

 

Al igual que en alemán, el luxemburgués presenta un orden sintáctico en el que el verbo conjugado es siempre el segundo elemento de la oración declarativa, tanto en estructuras Sujeto-Verbo-Objeto (ech kafen en Hutt ‘compro un sombrero’) como Sujeto-Verbo1-Objeto-Verbo2 (ech hun en Hutt kaaft ‘he comprado un sombrero’, du solls net esou vill Kaffi drénken ‘no debes beber tanto café’). Cuando otro elemento introduce la oración, el verbo aparece inmediatamente después de él para respetar la regla de “verbo en segundo lugar” (muer kafen ech en Hutt ‘mañana compraré un sombrero’, wat kafen ech haut? ‘¿qué he comprado hoy?’). En oraciones subordinadas, el verbo va al final (du weess, datt ech midd sinn ‘sabes que estoy cansado’).

 

 

Texto ilustrativo

 

Wou d'Uelzécht durech d'Wisen zéit,

Duerch d'Fielsen d'Sauer brécht,

Wou d'Rief laanscht d'Musel dofteg bléit,

Den Himmel Wäin ons mécht:

Dat ass onst Land, fir dat mer géif

Hei nidden alles won,

Ons Heemechtsland dat mir so déif

An onsen Hierzer dron.

 

O Du do uewen, deen seng Hand

Duerch d'Welt d'Natioune leet,

Behitt Du d'Lëtzebuerger Land

Vru friemem Joch a Leed;

Du hues ons all als Kanner schon

De fräie Geescht jo ginn,

Looss viru blénken d'Fräiheetssonn,

Déi mir so laang gesinn!

Ons Hémécht (Luxembourgian national anthem).

Donde ves el lento Alzette correr,

el Sura grandes travesuras hacer,

donde crecen con abundancia maravillosos viñedos

en las orillas del Mosela,

allí se halla la tierra por la que damos

gracias al cielo,

nuestra patria, que ocupa un lugar destacado

en nuestro corazón.

 

¡Padre Nuestro que estás en el cielo, cuya poderosa mano

crea naciones o las destruye,

protege tu tierra luxemburguesa

del yugo o los enemigos extranjeros!

¡Que la dorada libertad del Señor recaiga sobre nosotros

ahora igual que en el pasado;

que el sol de la libertad brille con gloria

por ahora y por siempre!

Nuestra patria (Himno nacional de Luxemburgo).

 

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