Sueco

 

FICHA TÉCNICA

Nombre original

svenska ['svɛn:ska]

Nombre español

sueco ['sweko]

Nombre inglés

Swedish [swi:dɪʃ]

Filiación lingüística

familia indoeuropea > grupo germánico > rama septentrional > escandinavo oriental

Hablado en

Sueciaº¹, Finlandia¹

Número de hablantes

9 millones (2006)*

Dialectos principales

sueco estándar, sueco finlandés, sueco meridional

Sistema de escritura

alfabeto latino

Documentado desde

ca. 1250

Tipología sintáctica

S-V-O

° idioma nacional        ¹ idioma oficial        + dialecto        # idioma minoritario        * Estimación de Ethnologue.

 

ESQUEMA

1.        Introducción

2.        Evolución histórica

3.        Ortografía y pronunciación

4.        Morfología

5.        Sintaxis

6.        Texto ilustrativo

 

 

Introducción

 

El sueco (svenska) pertenece a la rama septentrional de las lenguas germánicas, subgrupo dentro de la familia indoeuropea. Constituye la lengua oficial de Suecia (con una población de 8.946.000 habitantes*). Además, posee cerca de 300.000 hablantes* en las costas occidentales de Finlandia, en donde está considerado idioma oficial junto con el finés. El sueco es una de las lenguas oficiales de la Unión Europea.

*Fecha de referencia estadística: 1997.

 

El sueco estándar (rikssvenska) es la lengua nacional de Suecia que evolucionó a partir de los dialectos centrales —con base en Estocolmo— que ganaron aceptación en el país durante el siglo XIX y se establecieron como variante comúnmente aceptada a principios del siglo XX. En la actualidad, el sueco es tan parecido al noruego que estas dos lenguas se consideran mutuamente inteligibles (a diferencia del danés).

 

 

Evolución histórica

 

Hasta mediados del siglo XIII el sueco y el danés son difícilmente diferenciables, ya que ambos eran meros dialectos locales de una única lengua conocida como escandinavo oriental antiguo, que a su vez representaba una rama del escandinavo común, la variante originaria de la que todos los idiomas germánicos septentrionales descienden. La historia particular del sueco comienza alrededor de 1250, cuando se introdujo el alfabeto latino en Suecia en sustitución de las runas escandinavas, momento en el que puede hablarse de una lengua conocida como sueco antiguo, caracterizada por su gran receptividad hacia los préstamos léxicos procedentes del alemán (introducidos a través del comercio marítimo).

 

Cuando Suecia disolvió su unión con Dinamarca —país bajo cuyo poder estaba— en 1523, el luteranismo reemplazó progresivamente al catolicismo y la imprenta se introdujo en el país, se produjo el surgimiento del sueco moderno (fundamentalmente a raíz de la publicación de la Biblia de Vasa en 1541). La lengua literaria empleada durante este período se basó en el dialecto central, con base en Estocolmo, que se apartó deliberadamente de la influencia lingüística del danés. Durante el siglo XVIII, la principal fuente de préstamos léxicos fue, al igual que en toda Europa, el francés.

 

El largo periodo de hegemonía sueca en Noruega (1815-1905) hizo que sus respectivas lenguas nacionales se aproximaran de tal forma que, actualmente, un sueco tiene más dificultad para comprender a un danés que a un noruego (a pesar de que la lengua estándar de este último constituya una evolución natural del danés). Por otro lado, Finlandia también perteneció a la corona sueca entre el siglo XIII y 1808, momento en el que este país báltico fue conquistado por Rusia. El sueco fue la única lengua administrativa en Finlandia y el idioma de la cultura y la educación hasta la independencia de este país en 1917. La constitución de 1919 reconoció que tanto el finés como el sueco debían ser idiomas oficiales en Finlandia, a pesar de que los suecoparlantes constituyan tan sólo el 6% del total de la población.

 

Entre los siglos XIII y XX, existieron comunidades suecoparlantes en Estonia (especialmente en las islas a lo largo de la costa del Mar Báltico), pero tras la pérdida de este territorio a manos del Imperio Ruso a comienzos del siglo XVIII, la escasa comunidad sueca de Estonia se ha visto obligada a emigrar progresivamente a otros territorios hasta desaparecer casi por completo en la actualidad.

 

 

Ortografía y pronunciación

 

El sueco emplea para su transcripción ortográfica el alfabeto latino, ampliado con los caracteres vocálicos å, ä, ö. Precisamente estos dos últimos símbolos lo distinguen del danés y el noruego, que utilizan en su lugar æ y ø —respectivamente— para indicar los mismos sonidos. Desde 1906, el alfabeto sueco consta de las siguientes 29 letras:

 

Mayúsculas

A

B

C

D

E

F

G

H

I

J

K

L

M

N

O

P

Q

R

S

T

U

V

W

X

Y

Z

Å

Ä

Ö

Minúsculas

a

b

c

d

e

f

g

h

i

j

k

l

m

n

o

p

q

r

s

t

u

v

w

x

y

z

å

ä

ö

Pronunciación (véase AFI)*

a

b

s

d

e

f

ɡ

h

i

j

k

l

m

n

u

p

k

r

s

t

ʉ

v

v

ks

ɪ

z

ɔ

ɛ

ø

 

* Representa la pronunciación de la letra aislada o la más habitual. Para su pronunciación real en el contexto de la palabra, véase las distintas reglas ortográficas más abajo.

 

Una característica que el sueco presenta en común con estas dos lenguas escandinavas es el empleo de los caracteres consonánticos c, q, w, x y z casi exclusivamente en nombres propios, topónimos y palabras extranjeras. En 1801, Suecia adoptó una política de adecuación de todos estos términos a su propia ortografía, mediante la sustitución de c por k para representar el sonido [k] (como en kapital ‘capital’) o por s para representar el sonido [s] (siffra ‘cifra’), kv en lugar del dígrafo qu (kvantum ‘cuantía’), v en lugar de w (valross ‘morsa’) y s en lugar de z (sebra ‘cebra’). Únicamente la letra x se ha conservado con cierta regularidad (como en lax ‘salmón’).

 

Algunos sonidos del sueco se representan mediante dígrafos; de esta forma, [ʃ] puede transcribirse como sj (själ ‘alma’), skj (skjorta ‘camisa’) o sk delante de vocales anteriores (ski ‘cielo’), y el sonido palatal [ç] —como en alemán Ich— se puede escribir como tj (tjugo ‘veinte’), kj (kjol ‘falda’), chj o simplemente k delante de vocales anteriores (kyrka ‘iglesia’). Los grupos de [d], [ɡ], [h] o [l] más la semivocal [j] se pronuncian [j]. La g se pronuncia [j] cuando precede a una vocal anterior (gäst, Göran) y cuando va a continuación de [r].

 

El repertorio de sonidos consonantes es el siguiente (véase Alfabeto Fonético Internacional):

 

LUGAR DE ARTICULACIÓN

bilabial

labio-dental

alveolar

post-alveolar

retroflejo

palatal

velar

glotal

MODO DE ARTICULACIÓN

oclusivo

p        b

 

t        d

 

ʈ        ɖ

 

k        ɡ

 

fricativo

 

f        v

s

ʃ

ʂ

ç

 

h

nasal

m

 

n

 

ɳ

 

ŋ

 

vibrante múltiple

 

 

r

 

 

 

 

 

lateral

 

 

l

 

ɭ

 

 

 

aproximante

 

 

 

 

 

j

 

 

 

Al igual que el resto de lenguas escandinavas, el sueco carece de las consonantes sonoras [z], [ʒ] y [ʤ], que se perdieron durante la etapa del escandinavo común.

 

De forma similar a la mayoría de lenguas germánicas, las oclusivas sordas [p], [t], [k] se articulan en sueco como aspiradas [pʰ], [tʰ], [kʰ] —excepto cuando aparecen precedidas por s—, aunque este rasgo no posee valor fonemático. Un rasgo que distingue al sueco —juntamente con el noruego— del danés es el hecho de mantener los sonidos oclusivos sordos [p], [t], [k] tras vocal (que en la lengua vecina se sonorizan en [b], [d], [ɡ], respectivamente). La serie de sonidos retroflejos [ʈ], [ɖ], [ʂ], [ɳ], [ɭ] se representan habitualmente en la escritura mediante el grupo de r más la consonante en cuestión (p. ej.: mord [muːɖ] ‘asesinato’, korn [kuːɳ] ‘cereal’). A pesar de que el sonido vibrante alveolar [r] sea normativo en la lengua estándar, en el sur de Suecia es frecuente escuchar una variante uvular [ʀ] similar a la de la r danesa.

 

Los siguientes son los sonidos vocálicos del sueco (véase Alfabeto Fonético Internacional):

 

FRONTALIDAD

anterior

central

posterior

ALTURA

alto

i / y

ɪ

ʉ

u

medio-alto

e / ø

ɵ

o

medio

 

ə

 

medio-bajo

ɛ / œ

 

ɔ

bajo

 

a

 

 

Al igual que el danés y el noruego, el sueco posee cinco vocales básicas, [a], [e], [i], [o], [u], que representan los mismos sonidos que en español. El símbolo ä no transcribe el sonido anterior bajo [æ] (como su correlato æ en las otras dos lenguas escandinavas), sino que representa una vocal media [ɛ], como en hätta [hɛtːa] ‘sombrero’. Las transcripciones ortográficas más corrientes de [ø], [ɔ], [ʉ] y [u] son, respectivamente, ö, å, u y o.

 

Todas las vocales del sueco, al igual que las del danés y el noruego, pueden ser largas (tensas) o cortas (relajadas). En general, cuando se trata de consonantes largas se articulan como los cinco sonidos puros del español. La longitud vocálica depende de la consonante que viene a continuación: en sílabas tónicas, las vocales son largas delante de una consonante sencilla en posición final; en el resto de contextos fonéticos, las vocales son cortas (ej.: tak [taːk] ‘tejado, techo’ vs. tack [takː] ‘gracias’).

 

Las reglas de acentuación del sueco son muy similares a las del danés. El acento prosódico suele recaer en la primera sílaba de las palabras simples, mientras que las compuestas poseen un acento principal en el primer elemento y un acento secundario en el segundo. A semejanza del noruego, el sueco posee un sistema de tonemas o acentos de intensidad que llevan a cabo contrastes semánticos entre palabras homófonas —como por ejemplo en los siguientes pares, en los que la sílaba subrayada del primer elemento representa un tono ascendente y la del segundo un tono descendente: buren ‘las jaulas’ / buren ‘soportado’; nubben ‘la tachuela’ / nubben ‘la bebida’.

 

 

Morfología

 

El sistema morfológico del sueco es muy parecido al del danés y el noruego. La flexión nominal se ha reducido a únicamente dos casos: nominativo y genitivo (que se señala mediante el sufijo -s). Por otro lado, se distinguen dos géneros gramaticales: común (que abarca antiguos masculinos y femeninos) y neutro. La mayoría de los plurales se forman mediante un sufijo acabado en -r (como dag ‘día’ / dagar, park ‘parque’ / parker, vise ‘canción’ / visor).

 

El artículo determinado es habitualmente un sufijo que se añade al sustantivo: -en (-an) / -ena (-rna) para nombres de género común y -et / -en (-ena) en el caso de los neutros (p. ej.: gåsen ‘el ganso’ / gässena ‘los gansos’; riket ‘el reino’ / rikena ‘los reinos’). El artículo indeterminado se emplea sólo en singular (en dag ‘un día’; ett hus ‘una casa’), aunque ocasionalmente aparece una forma plural ena ‘algunos’.

 

Los adjetivos poseen una forma básica que se emplea únicamente en sintagmas indeterminados singulares de género común (en stor gås ‘un gran ganso’). En el caso de sintagmas indeterminados singulares de género neutro se le añade la terminación -t (ett stort hus ‘una gran casa’). Cuando se trata de un sintagma plural formado exclusivamente por “adjetivo” + “nombre” se adjunta el sufijo -a (stora gäss ‘grandes gansos’), lo mismo que en el caso de sintagmas determinados, que se forman mediante los artículos den/de para género común y det/de para género neutro (den stora gåsen ‘el gran ganso’ / de stora gässena ‘los grandes gansos’; det stora huset / de stora husen). En el sueco hablado, el artículo determinado plural de es reemplazado por dom. El sufijo adjetival -a, más corriente, puede ser sustituido por -e en el caso de nombres masculinos. Cuando el determinante que precede al adjetivo no es un artículo, sino el demostrativo ‘este’ (denne/disse para género común y dette/disse para género neutro) o los posesivos ‘mi, tu, su’ (min/vår, din/er, hans[m.]-hennes[f.]/deras) también se añade el sufijo -a / -e. La comparación de los adjetivos se representa mediante tres grados: positivo (klar), comparativo (klarare) y superlativo (klarast). Algunos adjetivos presentan adicionalmente apofonía en la raíz (ung-yngre-yngst). Otra posibilidad consiste en el empleo de la comparación analítica mediante los modificadores mer ‘más’ y mest ‘el más’.

 

Los siguientes son los pronombres personales del sueco: caso nominativo (jag ‘yo’, du ‘tú’, han ‘él’, hon ‘ella’ / vi ‘nosotros’, ni ‘vosotros’, de ‘ellos,-as’), caso acusativo (mig, dig, honom, henne / oss, er, dem). El pronombre de tercera persona neutro es det ‘ello’. Los pronombres numerales (del 1 al 10) son: en, två, tre, fyra, fem, sex, sju, åtta, nio, tio.

 

La flexión verbal del sueco, al igual que la del danés y el noruego, ha suprimido las distinciones de persona y número. Los verbos se describen adecuadamente mediante la enunciación de sus tres formas temáticas: infinitivo, pretérito y participio.

 

Por otro lado, se conserva la distinción entre verbos fuertes y débiles propia de las lenguas germánicas: los primeros se caracterizan por una gradación vocálica en la raíz que sirve para indicar sus formas temáticas y por la falta de desinencia en el pretérito (ej.: fara-for-farit ‘ir’), mientras que los segundos forman sus pretéritos mediante la adición de un sufijo dental -te o -de (ej.: välja-valde-valt ‘elegir’).

 

El presente se forma añadiendo la desinencia -(e)r a la raíz verbal (resultante de restar la terminación -a del infinitivo) excepto cuando ésta acaba en -r o -l (como stjäl ‘roba, robas, roba...’). Es igualmente característica de las lenguas escandinavas la conservación de la voz media (indicada mediante la desinencia -s), que sirve para formar verbos pasivos, recíprocos, reflexivos y deponentes. Las formas verbales compuestas se forman mediante el auxiliar har ‘haber’ y el participio (ej.: har sett ‘he visto’, hade kommit ‘había llegado’).

 

 

Sintaxis

 

La sintaxis del sueco es bastante similar a la del danés y el noruego. El orden sintáctico no marcado de la oración declarativa es Sujeto-Verbo-Objeto. Dentro de oraciones interrogativas, el sujeto y el verbo intercambian sus posiciones. Esta misma inversión se produce cuando un adverbio o una proposición subordinada introducen la oración principal (p. ej.: just när han ska stänga dörren, kommer någon springande ‘justo cuando [él] está a punto de cerrar la puerta, viene alguien corriendo’).

 

 

Texto ilustrativo

 

Han stod rak —som en snurra sålänge piskan viner. Han var blygsam —i kraft av robusta överlägsenhetskänslor. Han var icke anspråksfull: vad han strävade efter var endast frihet från oro, och andras nederlag gladde honom mer än egna segrar. Han räddade livet genom att aldrig våga det. —Och klagade över att han icke var förstådd!

Vägmärken (1963), Dag Hammarskjöld.

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Se mantenía erguido —como hace la cabeza de un taco mientras el látigo la azota. Era modesto —gracias a una firme convicción de su propia superioridad. No era ambicioso: todo lo que deseaba era una vida libre de preocupaciones, y le producían más placer los fracasos de los demás que sus propios éxitos. Conservó su vida al no arriesgarla nunca, ¡y se quejaba de ser un incomprendido!

Marcas (1963), Dag Hammarskjöld.

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