SUMERIO

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FICHA TÉCNICA

Nombre original

𒅴𒂠['eme ŋir]

Nombre español

sumerio [su'merjo]

Nombre inglés

Sumerian [su'mɪriən]

Filiación lingüística

Hablado en

Iraq¹

Número de hablantes

Dialectos principales

eme-ĝir, eme-sal

Sistema de escritura

silabario cuneiforme

Documentado desde

3350 a.C.

Tipología sintáctica

S-O-V

° idioma nacional ¹ idioma oficial + dialecto # idioma minoritario † idioma extinto

 

Descripción

El sumerio es una lengua ya desaparecida hablada en la antigua provincia de Sumeria, situada en el sur de Mesopotamia (actual Iraq), en la confluencia de los ríos Éufrates y Tigris. Pese a su localización geográfica, el sumerio no guarda relación filogenética alguna con otras variedades coetáneas habladas antiguamente en Oriente Próximo, como el hitita, el palaico, el lidio, el luvita y el licio (pertenecientes al grupo anatolio de la familia indoeuropea), el acadio y el ugarítico (lenguas semíticas) o el hurrita y el urartiano (idiomas independientes). La civilización sumeria es una de las más antiguas del mundo, ya que sus orígenes se remontan al cuarto milenio a.C. Tras representar el principal medio de comunicación en el sur de Mesopotamia durante numerosos siglos, hacia el año 1900 a. C. el sumerio fue finalmente reemplazado como lengua mayoritaria de esta región por el acadio, pese a lo cual continuó empleándose como idioma literario, litúrgico y científico de Mesopotamia hasta comienzos de la era cristiana. Se distinguían dos sociolectos sumerios o variedades dialectales de carácter social: 𒅴𒂠 <eme-ĝir> ‘lengua nativa’, variedad común del idioma, y 𒅴𒊩 <eme-sal> ‘lengua culta’, empleada por las mujeres y en textos literarios elevados.

 

El sumerio se representaba gráficamente mediante un sistema de escritura de carácter pictográfico, logográfico y silábico conocido como escritura cuneiforme (𒄖𒉈𒅁𒌨𒅎 <guneiburem>), cuyo testimonio más antiguo conservado es la tablilla de Kish (ca. 3350 a.C.), compuesta únicamente por pictogramas o símbolos de representación puramente visual. Hacia el año 3000 a.C. comenzaron a añadirse logogramas —grafemas formados por elementos más o menos visuales que representan morfemas, palabras o términos semánticamente relacionados, como el pictograma 𒁺 <du> ‘pie’ usado para representar el verbo <ĝen> ‘ir’, <gub> ‘estar de pie’ y <> ‘llevar’—, lo que significó el tránsito de la protoescritura a un verdadero sistema de escritura silábico. En sus orígenes, la escritura cuneiforme se empleaba para la creación de catálogos de bienes agrícolas y manufacturados. Sus trazos estaban basados en combinaciones de agujeros, rayas y pequeñas cuñas (del latín cuneus, de ahí su nombre) hechos con un punzón sobre tablillas de arcilla blanda, que se endurecerían en un horno para que las marcas fueran permanentes y pudieran almacenarse fácilmente en contenedores sellados. Los originarios pictogramas y logogramas cuneiformes del sumerio (alrededor de 1.500) representaban sílabas o palabras completas. Sin embargo, dado que numerosos términos de la lengua eran homófonos, hacia el año 2800 a.C. estos caracteres comenzaron a adoptar valores puramente fonéticos y silábicos, y hacia el siglo XXIV a.C. se redujeron a únicamente 600 logogramas, sílabas y determinantes (elementos adicionales que no se pronuncian y simplemente especifican la categoría semántica a la que pertenece la palabra a la que acompañan). Otra modificación importante en los textos cuneiformes, que se produjo a mediados del tercer milenio a.C., fue el cambio en la dirección de escritura: horizontal de izquierda a derecha (en lugar del anterior vertical de arriba abajo). La originaria escritura cuneiforme del sumerio fue posteriormente adoptada por otras lenguas de Oriente Medio y Asia Menor como el acadio, el asirio, el elamita, el hitita, el persa antiguo y el ugarítico, que modificaron sus caracteres para adaptarlos a sus sonidos específicos. Pese a la desaparición del sumerio como lengua hablada hacia el siglo XVIII a.C., la escritura cuneiforme siguió empleándose como forma literaria y cultural en esta región hasta que fue progresivamente sustituida por el alfabeto fenicio ―origen posteriormente del alfabeto griego― durante el Imperio Neoasirio (934-609 a.C.), y finalmente desapareció por completo en el siglo I d.C.

 

La historia documental del sumerio durante su extenso periodo como lengua hablada, paralela a su evolución gramatical, se divide en cuatro grandes etapas:

1) Sumerio arcaico (entre los siglos XXXI y XXVI a.C.), integrado por un corpus limitado de escritos comerciales y administrativos formados básicamente por logogramas, lo que dificulta su interpretación.

2) Sumerio clásico (ss. XXVI-XXIII a.C.), representado por los registros de la primera dinastía de Lagash, de mayor extensión y diversidad que los textos del periodo anterior (documentos comerciales, legales y administrativos, técnicas de cultivo e irrigación de tierras, fórmulas rituales y votivas…), lo que permite reconstruir la gramática y el vocabulario sumerios.

3) Neo-sumerio (ss. XXIII-XXI a.C.), influido poderosamente por el floreciente acadio, que se convierte en la nueva lengua de gobierno y cultura en Babilonia.

4) Sumerio tardío (ss. XX-XVIII a.C.), caracterizado por la pérdida progresiva de importancia sociocultural en Mesopotamia y su restricción a textos bilingües acadio-sumerio.

Tras la desaparición del sumerio como variedad hablada a comienzos del segundo milenio a.C., los babilonios y los asirios continuaron empleándolo como lengua clásica y litúrgica, de carácter escrito, durante un extenso periodo de tiempo que se conoce como post-sumerio (entre los años 1700 a.C. y 100 d.C.).

 

El análisis de los textos cuneiformes conservados (transacciones comerciales, glosarios, reglamentos, inscripciones monumentales, fórmulas litúrgicas, textos de matemáticas, astronomía y medicina) permite postular la existencia en sumerio de 16 sonidos consonánticos —correspondientes a seis consonantes oclusivas (<p> [pʰ], <b> [p], <t> [tʰ], <d> [t], <k> [kʰ], <g> [k]), cuatro fricativas (<s> [s], <z> [ts], <š> [ʃ], <> [x]), tres nasales (<m> [m], <n> [n], <ĝ> [ŋ]), dos vibrantes (<r> [r], <> [ɾ]) y una lateral (<l> [l])— y cuatro vocálicos —<a> [a], <e> [e], <i> [i], <u> [u]— que, combinados en las estructuras silábicas V, CV, VC y CVC, daban lugar al repertorio completo de caracteres cuneiformes. Las consonantes oclusivas sordas <p>, <t>, <k> no podían aparecer en posición inicial de palabra, en donde eran sustituidas por sus correlatos sonoros (como en 𒄖𒉈𒅁𒌨𒅎 <guneiburem> ‘cuneiforme’). Para desambiguar los múltiples casos de homofonía en sumerio, es habitual en la transcripción ortográfica de los símbolos originales en caracteres latinos identificar cada forma mediante acentos agudos y graves o subíndices numéricos (por ejemplo, 𒁺 <du> / du ‘ir’ y 𒆕 <> / du3 ‘construir’). Igualmente por claridad expositiva, en la transcripción ortográfica de los caracteres sumerios se agrupan los morfemas que forman parte de una palabra o un término compuesto (aunque se indican mediante puntos o guiones, o letra volada en el caso de los determinantes) y se emplean espacios entre los distintos constituyentes de una oración.

 

El sumerio era un idioma con una tipología morfológica aglutinante, de forma que distintos morfemas se añadían en posiciones fijas y de forma ordenada a lexemas invariables para formar palabras que expresaban las distintas categorías gramaticales. Por ejemplo, a partir de una raíz nominal como 𒈗 <lugal> ‘rey’ —formada por la unión del determinante de género animado 𒇽 <> ‘hombre’ y el logograma 𒃲 <gal> ‘gran’— se obtenían las formas “aglutinadas” 𒌉𒈗 <dumu.lugal> ‘príncipe (hijo de un rey)’, 𒊩𒈗 <munus.lugal> ‘reina (esposa de un rey)’, 𒂍𒈗 <é.lugal> ‘palacio (casa de un rey)’, 𒈗𒌷𒀔 <lugal.uruunug> ‘rey de Uruk’, 𒈗𒈨 <lugal.me> ‘soy rey’.

 

Dentro de la flexión nominal, los sustantivos poseían marcas explícitas de género (animado, inanimado), número (singular, plural) y caso (absolutivo, ergativo, genitivo, dativo, locativo, adlativo, comitativo, directivo, terminativo, ablativo, ecuativo). Por ejemplo, el anterior sustantivo animado 𒈗 <lugal> ‘rey’, en caso absolutivo, servía de base a las formas de plural 𒈗𒂊𒉈 <lugal.ene> ‘reyes’, ergativo 𒈗𒂊 <lugal.e> ‘el rey’ (sujeto de verbos transitivos), genitivo 𒈗𒀝 <lugal.ak> ‘del rey’, dativo 𒈗𒊏 <lugal.ra> ‘al rey’, comitativo 𒈗𒁕 <lugal.da> ‘con el rey’, terminativo 𒈗𒂠 <lugal.še> ‘hacia el rey’, ablativo 𒈗𒋫 <lugal.ta> ‘por el rey’ y ecuativo 𒈗𒁶 <lugal.gin> ‘como un rey’. Los adjetivos y otros modificadores se añadían a continuación del nombre (ej.: 𒈗𒃲 <lugal.gal> ‘gran rey’, 𒈗𒈬 <lugal.ĝu> ‘mi rey’). Los pronombres personales poseían formas declinadas de persona (primera, segunda, tercera) y número (singular, plural). En función de posesivos, se añadían como sufijos a una raíz nominal (con pérdida de la vocal inicial en caso de que el nombre acabara también en vocal) y establecían una posterior diferencia en la tercera persona entre referentes animados e inanimados. La siguiente tabla ilustra las distintas formas que adoptaban los pronombres personales del sumerio, como morfemas independientes (a la izquierda de la barra oblicua) y como sufijos posesivos añadidos a un nombre (a la derecha):

 

 

singular

plural

1ª persona

𒂷𒂊 <ĝá.e> / 𒈬 <-ĝu>

𒈨 <me> / <-me>

2ª persona

𒍝𒂊 <za.e> / 𒍪 <-zu>

𒍪 <zu> / 𒍪𒉈𒉈 <-zu.ne.ne>

3ª persona (animado)

𒀀𒉌 <a.ne> / <-(a).ni>

𒀀𒉈𒉈 <a.ne.ne> / <-(a).ne.ne>

3ª persona (inanimado)

𒁉 <-bi>

𒁉𒉈𒉈 <-bi.ne.ne>

 

Los pronombres numerales del 1 al 10 son: 𒁹 <diš>, 𒐀 <mìn>, 𒐁 <peš>, 𒐂 <límmu>, 𒐃 <ía>, 𒐄 <>, 𒐅 <ímin>, 𒐆 <ússu>, 𒐇 <ílimmu>, 𒌋 <u>.

 

Los verbos en sumerio se agrupan dentro de dos categorías gramaticales generales, transitivos e intransitivos, que poseen formas conjugadas de aspecto perfectivo (ḫamṭu ‘rápido’) e imperfectivo (marû ‘lento’), tanto para el singular como para el plural. Por ejemplo, un verbo intransitivo como 𒁺 <ĝen> ‘ir’ posee la siguiente conjugación:

 

 

perfectivo

imperfectivo

singular

𒁺 <ĝen>

𒁺 <du>

plural

𒁻 <er>

𒁻 <su>

 

La anterior base verbal recibe posteriormente desinencias especificas de concordancia de persona, número y género con el sujeto y el objeto. Otros afijos verbales que pueden añadirse son prefijos de modo (indicativo, negativo, imperativo, condicional) y distintos elementos con valor locativo y nominalizador.

 

El orden sintáctico básico dentro de la oración era Sujeto-Objeto-Verbo (como en los proverbios sumerios ej.: 𒊮𒆠𒉘𒃻𒂍𒆕𒆕𒅆𒁳𒁮 <šàg.ki.áĝ.niĝ é dù.dù.ù.dam> ‘un corazón amoroso construye casas’, 𒃻𒈬𒃻𒀀𒀭𒉽 <niĝ.ĝu niĝ am.kur> ‘mis cosas cambiaron cosas’). El sumerio se caracterizaba por el fenómeno de la ergatividad parcial, una tipología sintáctica mixta en la que la alineación básica “ergativo-absolutivo” se convertía en “nominativo-acusativo” con verbos imperfectivos y sujetos pronominales. En el primer tipo de alineación, el sujeto agente de los verbos transitivos (A) aparece marcado en caso ergativo (-e) frente al sujeto paciente de los intransitivos (S) y el objeto de los transitivos (O), ambos en caso absolutivo no marcado. Véase los siguientes ejemplos:

(1) 𒈗𒂊𒂍𒈬𒈾𒆕 <lugal.e é mu.un.dù>

‘el rey se construyó una casa’ (A-O-V)

(2) 𒈗𒁀𒁺 <lugal ba.ĝen>

‘el rey fue’ (S-V)

(3) 𒂷𒂊𒍝𒂊𒈬𒉈𒅗 <ĝá.e za.e mu.dè.dug>

                        ‘hablo contigo’ (S-O-V)

(4) 𒌓𒁕𒂵𒁺 <ud.da ga.ĝen>

‘iré hoy’ (S-V)

En (1), el sujeto agente lugal ‘rey’ del verbo transitivo ‘construir’ añade la marca de caso ergativo -e, mientras que en función de sujeto paciente de un verbo intransitivo (2) no se señala mediante una marca gramatical explícita (caso cero o absolutivo), al igual que el objeto é ‘casa’ de (1). En (3), el sujeto pronominal ĝáe ‘yo’ carece de la marca de ergatividad, lo mismo que su variante como prefijo verbal ga- en (4).

 

 

Texto ilustrativo

[CUNEIFORME]

(Por claridad expositiva, los caracteres sumerios que forman palabras y constituyentes oracionales se separan mediante espacios; cada línea representa un verso del poema)

𒈗𒈨𒂗 𒊮𒋫 𒌨��𒈨𒂗

𒂄𒄀𒈨𒂗  𒁀𒌅𒌓𒉈𒂗𒈾𒋫 𒍑 𒆗𒂵𒈨𒂗

𒊊 𒅆 𒄭𒄊 𒃲𒁔𒂊 𒌅𒁕𒈨𒂗

𒈗 𒀭 𒌒𒁕 𒐂𒁀𒈨𒂗

𒈾𒃰 𒉺𒇻 𒊕𒈪𒂵𒈨𒂗

𒉪𒅅 𒀭 𒆳𒆳𒊏𒈨𒂗

𒌉 𒁳𒌅𒁕 𒀭𒊩𒌆𒄢𒅗𒈨𒂗

𒊮𒄀 𒊒𒁕 𒀭 𒆬𒂵𒈨𒂗

𒇽 𒉆 𒋻𒊏 𒀭𒂗𒇸𒇲𒈨𒂗

𒀭𒂄𒄀 𒆠𒉘 𒀭𒊩𒌆𒆤𒇲𒈨𒂗

 

[TRANSCRIPCIÓN]

(Los morfemas que forman parte de una misma palabra o constituyente gramatical se unen mediante guiones; los determinantes, que indican la categoría semántica del nombre al que preceden y no se pronuncian, se representan en letra volada; las palabras y constituyentes que forman parte de la oración se separan mediante espacios, como en el texto cuneiforme original; la distribución en líneas se corresponde igualmente con el anterior texto)

lugal-me-en ša3-ta ur-saĝ-me-en

šul-gi-me-en ba-tu-ud-de3-en-na-ta nita kala-ga-me-en

piriĝ igi ḫuš ušumgal-e tu-da-me-en

lugal an ub-da limmu2-ba-me-en

na-gada sipad saĝ-gig2-ga-me-en

nir-ĝal2 diĝir kur-kur-ra-me-en

dumu u3-tud-da diĝirnin-sun2-ka-me-en

ša4-ge pad3-da an ku-ga-me-en

lu2 nam tar-ra diĝiren-lil2-la2-me-en

diĝir-šul-gi ki-aĝ2 diĝirnin-lil2-la2-me-en

 

[TRADUCCIÓN]

Soy rey desde antes de nacer, soy héroe

Yo, Shulgi[1], nací para ser un hombre poderoso

Soy un león de aspecto feroz, engendrado por un dragón

El rey de las cuatro regiones soy

Soy el pastor que cuida de los sumerios[2]

Soy el señor natural de todas las tierras

Soy hijo de Ninsun[3]

Tengo un sitio en el corazón del sagrado Anu[4]

Yo soy el hombre cuyo destino fue decidido por Enlil[5]

Soy Shulgi, el amado de Ninlil[6]

Poema laudatorio de Shulgi (ca. 2000 a.C.)

 

Bibliografía

EDZARD, Dietz Otto: Sumerian Grammar (Leiden: Brill, 2003).

FOXVOG, Daniel A.: Introduction to Sumerian Grammar (University of California at Berkeley, 2014).

JAGERSMA, Abraham Hendrik: A Descriptive Grammar of Sumerian (Leiden University, 2010).

KRAMER, Samuel Noah: The Sumerians. Their History, Culture and Character (University of Chicago, 1963).

WOODS, Christopher (ed.): Visible Language. Inventions of Writing in the Ancient Middle East and Beyond (University of Chicago, 2015).



[1] Rey de la tercera dinastía de Ur que gobernó entre los años 2029 y 1982 a.C.

[2] La expresión “saĝ-gíg-ga” (𒊕𒈪𒂵) significa literalmente ‘los de la cabeza negra’, término con el que los sumerios se referían a sí mismos.

[3] Diosa (𒀭) de la mitología sumeria, madre del legendario héroe Gilgamesh.

[4] Dios del cielo.

[5] Dios del viento.

[6] Diosa del viento, esposa de Enlil.

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