CUNEIFORME

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La escritura cuneiforme (𒄖𒉈𒅁𒌨𒅎 <GUNEIBUREM>) es un sistema de escritura de carácter logográfico y silábico creado hacia el año 3000 a.C. para representar el sumerio (una antigua lengua babilónica hablada en la provincia de Sumeria), y que posteriormente se extendió a otros idiomas de Oriente Medio y Asia Menor como el acadio, el asirio, el elamita, el hitita, el persa antiguo y el ugarítico. Sus trazos están basados en combinaciones de agujeros, rayas y pequeñas cuñas (del latín cuneus, de ahí su nombre). La importancia histórica de la escritura cuneiforme radica no sólo en el hecho de constituir uno de los más antiguos sistemas de escritura en la historia de la humanidad ―y también uno de los más duraderos, con 31 siglos de empleo ininterrumpido―, sino en servir de base para el surgimiento posterior de una serie de sistemas de representación escrita en la cuenca del Mediterráneo, Oriente Medio e India (como el alfabeto griego, el alfabeto latino o la escritura devanāgarī de la India). Aunque se suele emplear el término “escritura cuneiforme”, en realidad no se trataba de un único sistema, sino de varios de carácter pictográfico, logográfico, silábico e incluso alfabético, que tenían en común la forma de cuña que adoptaban sus caracteres.

 

El originario sistema de escritura cuneiforme fue desarrollado por los antiguos sumerios a finales del cuarto milenio a.C. en la provincia mesopotámica de Sumeria (actual Iraq) para conservar catálogos de bienes agrícolas y manufacturados. Esta escritura estaba basada en incisiones en forma de cuña hechas con un punzón sobre tablillas de arcilla blanda, que posteriormente se endurecerían en un horno para que las marcas fueran permanentes y pudieran almacenarse fácilmente en contenedores sellados. Estos caracteres cuneiformes eran pictogramas (símbolos que representan visualmente un concepto) o logogramas (grafemas formados por elementos más o menos visuales que representan palabras o morfemas) que no simbolizaban sonidos individuales, sino sílabas e incluso palabras completas, por lo que este sistema de escritura contaba con un repertorio bastante amplio de grafías (alrededor de 1.500). Hacia el año 2800 a.C., comenzaron a usarse elementos con valor fonético para ayudar a identificar la gran cantidad de palabras monosilábicas homófonas en sumerio. De esta forma, fue posible el desarrollo del “principio pro rebus”, de forma que el logograma cuneiforme que simbolizaba una palabra-concepto empezó a usarse para representar otra distinta que tenía idéntica o similar pronunciación (y que sólo el contexto podía desambiguar), o incluso como sílaba formante en palabras que contenian su sonido (por ejemplo, el logograma 𒋾 <TI> ‘flecha’ se empleó inicialmente en lugar de <TÌL> ‘vida’, concepto este último que resultaba más difícil de representar, y con el tiempo perdió su significado inicial hasta convertirse en el sonido silábico /ti/). Durante esta etapa, la escritura cuneiforme redujo considerablemente su número de caracteres (de 1.500 a 600) y se volvió progresivamente silábica y fonética.

 

Por otro lado, si palabras de significado distinto en sumerio poseían una pronunciación similar, el desarrollo de esta escritura silábica significó también que el mismo sonido se pudiera representar mediante diferentes grafías (por ejemplo, la sílaba /gu/, cuyo carácter silábico básico era 𒄖 <GU>, poseía hasta 14 símbolos distintos). Otra peculiaridad de la escritura cuneiforme sumeria era la homonimia, de forma que palabras con significado parecido pero pronunciación distinta se representaban mediante la misma forma (por ejemplo, las palabras 𒅗 <ZU> ‘diente’, 𒅻 <KA> ‘boca’ y 𒅥 <GU> ‘voz’ poseían la forma escrita de esta última). Además de elementos fonéticos, el sumerio desarrolló otros signos gráficos para transcribir nuevas palabras (bajo la forma de figuras geométricas sin significado u otro carácter cuneiforme añadido). Otra modificación importante en este sistema cuneiforme, que se produjo a mediados del tercer milenio a.C., fue el cambio en la dirección de escritura: horizontal de izquierda a derecha (en lugar del anterior vertical de arriba abajo).

 

A medida que este sistema de escritura se volvía cada vez más complejo, resultaba difícil saber si un signo se empleaba como logograma o como sílaba en el interior de una palabra (o incluso qué pronunciación particular tenía esa sílaba). Para ayudar a resolver esta ambigüedad, determinados logogramas comenzaron a usarse como “determinantes”, precediendo o siguiendo a un grupo de signos que forman una palabra individual y señalando la categoría general de objetos o ideas a la que esta palabra pertenecía (por ejemplo, el determinante 𒄑 <GIŠ> ‘madera’ precedía a 𒀳 <APIN> ‘surco’ para formar el término compuesto 𒄑𒀳 < GIŠAPIN> ‘arado’). Otra forma de desambiguar el significado de los signos sumerios consistía en usar “complementos fonéticos” (delante, detrás o a ambos lados) que indicaban parte de la pronunciación de la palabra; por ejemplo, “cuervo” se representaba en sumerio mediante la palabra 𒌑 <UGA> o el logograma homófono; sin embargo, este último también podía pronunciarse como 𒉀 <NAGA> ‘jabón’, 𒊩 <EREŠ> ‘Eresh (ciudad sumeria)’ o 𒉁 <NISABA> ‘diosa protectora de Eresh’. Para indicar explícitamente el significado de “cuervo”, el logograma 𒉀 <UGA> se acompañaba de dos complementos fonéticos (uno delante y otro detrás), además del determinante 𒄷 <MUŠEN> ‘pájaro’ al final, de forma que esta agrupación de cuatro signos dejaba absolutamente claro que se trataba de un cuervo: 𒌑𒉀𒂵𒄷 <Ú-UGA-GAMUŠEN>.

 

Los posteriores pueblos de Mesopotamia y Asia Central (babilonios, acadios, asirios, hititas, persas, ugaritas) adoptaron el sistema de escritura cuneiforme de los sumerios y lo adaptaron a la pronunciación de sus sonidos, con una simplificación general en los trazos empleados en los logogramas a formas horizontales, verticales, diagonales y angulares (o “cabeza de flecha”). Pese a la desaparición del sumerio como lengua hablada hacia el siglo XVIII a.C., su escritura siguió empleándose como forma literaria y cultural en esta región hasta que fue progresivamente sustituida por el alfabeto fenicio ―origen posteriormente del alfabeto griego― durante el Imperio Neoasirio (934-609 a.C.), y finalmente desapareció por completo en el siglo I d.C.

 

Las grafías cuneiformes originales se suelen transcribir mediante caracteres latinos, aunque su naturaleza polivalente hace necesario emplear un determinado criterio a la hora de agrupar los logogramas, sílabas, determinantes o complementos fonéticos que forman las palabras. Es habitual en lingüística el uso de mayúsculas para transcribir los signos cuneiformes (con letra volada en el caso de los determinantes), además de guiones para separar morfemas y acentos agudos y graves para desambiguar términos homófonos. El análisis de los restos cuneiformes conservados permite postular la existencia en sumerio de 14 sonidos consonánticos (p, b, t, d, k, g, z, s, š, , m, n, r, l) y cuatro vocálicos (a, e, i, u) que, combinados en las estructuras CV, VC y CVC, daban lugar al repertorio completo de signos silábicos (entre 1.500 en su etapa inicial y 600 hacia el siglo XXIV a.C.). El acadio, posteriormente, necesitó distinguir su serie de consonantes enfáticas (q, , ), para lo que adoptó signos sumerios de pronunciación similar. En una última etapa evolutiva de la escritura cuneiforme, el hitita introdujo las semiconsonantes w, y.

 

A continuación se ilustran las distintas combinaciones silábicas CV, VC y CVC de la escritura cuneiforme en su etapa final (se indica únicamente la combinación silábica básica, ya que la mayoría de caracteres cuneiformes poseían varias pronunciaciones, correspondientes a conceptos distintos; los acentos agudos y graves y los subíndices numéricos se emplean para diferenciar sílabas homófonas):

 

ESCRITURA CUNEIFORME (ss. XXX a.C.-I d.C.)

SÍLABAS CV

 

Ø-

b-

d-

g-

-

k-

l-

m-

-a

a 𒀀

á 𒀉

ba 𒁀

𒉺

𒂠

da 𒁕

𒋫

ga 𒂵

𒂷

a 𒄩

ḫá ��𒀀

ḫà 𒌋

ḫa4 𒄭

ka 𒅗

𒆍

𒂵

la 𒆷

𒇲

𒉡

ma 𒈠

𒈣

-e

e 𒂊

é 𒂍

be 𒁁

𒁉

𒉌

de 𒁲

𒉈

ge 𒄀

𒆤

𒁹

e 𒄭

é 𒃶

ke 𒆠

𒄀

le 𒇷

𒉌

me 𒈨

𒈪

𒀞

𒅠

-i

i 𒄿

í (iá) 𒐊

bi 𒁉

𒉈

𒉿

di 𒁲

𒄭

gi 𒄀

𒆤

𒁹

gi4 𒄄

gi5 𒆠

i 𒄭

í 𒃶

ki 𒆠

𒄀

li 𒇷

𒉌

mi 𒈪

𒊩

𒈨

-u

u 𒌋

ú 𒌑

ù 𒅇

bu 𒁍

𒆜

𒅤

du 𒁺

𒌅

𒆕

du4 𒌈

gu 𒄖

𒄘

𒅗

gu4 𒄞

gu5 𒆪

gu6 𒅘

gu7 𒅥

𒄷

ku 𒆪

𒅥

𒆬

ku4 𒆭

lu 𒇻

𒇽

mu 𒈬

𒊬

 

 

n-

p-

r-

s-

š-

t-

w-

y-

z-

-a

na 𒈾

𒈿

𒀝

na4 𒉌𒌓

pa 𒉺

𒐀

ra 𒊏

𒁺

sa 𒊓

𒁲

𒍝

sa4 𒄷𒈾

ša 𒊭

šá 𒐼

šà 𒊮

ta 𒋫

𒁕

wa 𒉿

ya 𒄿𒀀

za 𒍝

𒉌𒌓

-e

ne 𒉈

𒉌

pe 𒉿

𒁉

re 𒊑

𒌷

se 𒋛

𒍣

še 𒊺

šé 𒋛

šè 𒂠

te 𒋼

 

 

ze 𒍣

𒍢

-i

ni 𒉌

𒉎

pi 𒉿

𒁉

𒁁

ri 𒊑

𒉎

si 𒋛

𒍣

ši 𒅆

ší 𒋛

ti 𒋾

𒁴

ti4 𒁲

wi5 𒃾

 

zi 𒍣

𒍢

𒍥

-u

nu 𒉡

𒈿

pu 𒁍

𒇥

𒅤

ru 𒊒

𒆕

𒀸

su 𒋢

𒍪

𒋤

su4 𒋜

šu 𒋗

šú 𒋙

šù 𒂠

šu4 𒌋

tu 𒌅

𒌓

𒁺

 

 

zu 𒍪

𒅗

SÍLABAS VC

 

-b

-d

-g

-ḫ

-k

-l

-m

-n

a-

ab 𒀊

áb 𒀖

ad 𒀜

ád 𒄉

ag 𒀝

ág 𒉘

aḫ 𒄴

áḫ 𒋀

ak 𒀝

al 𒀠

ál 𒀩

am 𒄠

am 𒂔

ám 𒉘

an 𒀭

e-

eb 𒅁

éb 𒌈

ed 𒀉

eg 𒅅

ég 𒂊

eḫ 𒄴

ek 𒅅

el 𒂖

él 𒅋

em 𒅎

en 𒂗

én 𒋙

èn 𒇷

i-

ib 𒅁

íb 𒌈

id 𒀉

íd 𒀀𒇉

ig 𒅅

íg 𒂊

iḫ 𒄴

ik 𒅅

il 𒅋

íl 𒅍

im 𒅎

ím 𒁽

in 𒅔

in4 𒂗

in5 𒊩𒌆

u-

ub 𒌒

úb 𒂠

ud 𒌓

úd 𒀾

ug 𒊌

uḫ 𒄴

úḫ 𒌔

uk 𒊌

ul 𒌌

úl 𒉡

um 𒌝

úm 𒌓

un 𒌦

ún 𒌋

 

 

-p

-r

-s

-t

-w

-y

-z

a-

ap 𒀊

ar 𒅈

ár 𒌒

as 𒊍

𒀸

áš 𒀾

at 𒀜

át 𒄉

aw 𒉿

ay 𒄿𒀀

az 𒊍

e-

ep 𒅁

ép 𒌈

er 𒅕

es 𒄑

és 𒂠

𒌍

𒐁

éš 𒂠

et 𒀉

 

 

ez 𒄑

éz 𒂠

i-

ip 𒅁

íp 𒌈

ir 𒅕

ìr 𒀴

is 𒄑

ís 𒂠

𒍑

íš 𒆜

it 𒀉

 

 

iz 𒄑

íz 𒅖

u-

up 𒌒

úp 𒂠

ur 𒌨

úr 𒌫

us 𒊻

ús 𒍑

𒌌

úš 𒍗

ut 𒌓

út 𒀾

 

 

uz 𒊻

úz 𒍑

ùz 𒍚

SÍLABAS CVC

: ab/ap 𒆸; ad/at 𒉺; al 𒄬; 𒋻; ub/up 𒄽; ul 𒄾; ur 𒄯

K/G: kab/kap/gáb/gáp 𒆏; kad/kat/gad/gat 𒃰; kal/gal9 𒆗; gal 𒃲; kam/gám 𒄰; kán/gán 𒃷; kar 𒃸; kàr/gàr 𒃼; kaš/gaš 𒁉; gaz 𒄤; kib/kip 𒄒; kid/kit9 𒃰; kir/gir 𒄫; kiš 𒆧; kul 𒆰; kúl/gul 𒄢; kum/gum 𒄣; kur 𒆳; kùr/gur 𒄥

L: lal 𒇲; lam 𒇴; lig/lik 𒌨; liš 𒇺; lu 𒈛; lum 𒈝

M: ma 𒈤; man 𒐏; mar 𒈥; maš 𒈦; meš 𒈨𒌍; mil/mel 𒅖; miš 𒈩; mur 𒄯; mut 𒄷𒄭

N: nab/nap 𒀮; nam 𒉆; nir 𒉪; niš 𒐏

P/B: pád/pát/píd/pít 𒁁; pal/bal 𒁄; pár/bar 𒈦; paš 𒄫; píl/bíl 𒉋; pir 𒂟; piš/biš/pùš 𒄫; pur/bur 𒁔

R: rad/rat 𒋥; riš 𒊕

Š: šab/šap 𒉺𒅁; šag/šak 𒊕; ša 𒋚; šal 𒊩; šám 𒌑; šàm 𒉓; šar 𒊬; šìp 𒈨; šir 𒋓; šum 𒋳; šur 𒋩

T/D: tab/tap/dáb/dáp 𒋰; tág/ták/dag/dak 𒁖; ta/da/tú 𒈭; tal/dal 𒊑; tám/dam 𒁮; tan/dan 𒆗; tar 𒋻; táš/dáš/tiš/diš 𒁹; tàš 𒀾; tim/dim 𒁴; tin/tén 𒁷; dir 𒁱; tir/ter 𒌁; tíš 𒐕; tub/dub/dup 𒁾; túl 𒇥; tum/dum 𒌈; túr/dur 𒄙

Z: zul 𒂄; zum 𒍮

 

A continuación se ofrece una lista de los determinantes cuneiformes más habituales (un guión a continuación indica que se añade como un prefijo a la palabra, mientras que si lo precede señala que se adjunta como un sufijo):

𒁹 (signo de puntuación para la separación silábica [opcional])

-DIDLI 𒀸 (plural o colectivo)

- DIDLI ḪI.A 𒀸𒄭𒀀 (plural)

DINGIR- 𒀭 (deidad)

DIŠ- 𒁹 / 𒐕 (nombre propio masculino)

DUG- 𒂁 (barco)

DUMU- 𒌉 (niño [chico o chica])

É- 𒂍 (casa)

GAD- 𒃰 (tejido, ropa)

GI- 𒄀 (tubo, caña)

GIŠ- 𒄑 (madera)

GU- 𒄞 (perro, león)

GUD- 𒄞 (bóvido)

-ḪI.A 𒄭𒀀 (plural)

ḪUR.SAG- 𒄯𒊕 (montaña)

ÍD- 𒀀𒇉 (río)

IM- 𒅎 (arcilla)

ITU- 𒌚 (mes)

-KAM 𒄰 (numeral)

-KI 𒆠 (topónimo)

KU6- 𒄩 (pescado)

KUR- 𒆳 (tierra)

KUŠ- 𒋢 (oculto, piel)

LÚ- 𒇽 (hombre)

MAŠ- 𒈦 (animal de sacrificio)

-MEŠ 𒈨𒌍 (plural)

-MEŠ ḪI.A 𒈨𒌍𒄭𒀀 (plural)

MUL- 𒀯 (estrella)

MUNUS- 𒊩 (mujer, nombre propio femenino)

MUŠ- 𒈲 (serpiente)

-MUŠEN 𒄷 (pájaro)

NA4- 𒉌 (piedra)

NINDA- 𒃻 (pan)

PU2-/TUL2- 𒇥 (fuente, origen)

ŠAḪ- 𒋚 (cerdo)

-SAR 𒊬 (planta)

SI- 𒋛 (horno)

SÍG- 𒋠 (lana)

TU7- 𒄰 (sopa)

TÚG- 𒌆 (ropa)

Ú- 𒌑 (planta)

UDU-/LU- 𒇻 (cordero)

-UMBIN 𒌢 (sastrería)

URU- 𒌷 (ciudad)

URUDU- 𒍐 (cobre)

UZU- 𒍜 (carne)

 

Por otro lado, la escritura cuneiforme sumeria también poseía signos para representar los numerales, que se formaban mediante la agrupación ordenada en decenas y unidades de tres logogramas básicos: 𒁹 <DIŠ> “1”, 𒌋 <U> “10” y 𒐕 <GIŠ2> “60” (por ejemplo, 35 se representaba mediante los dos signos 𒌍𒐊 <-IÁ>).

 

Texto ilustrativo

Tablilla de Kish (ca. 3350 a.C.). Pictogramas.

 

Ofrenda de Adab a una sacerdotisa (s. XXVI a.C.). Pictogramas y logogramas.

 

Texto astronómico, Imperio Neoasirio (934-609 a.C.).



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