HITITA

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FICHA TÉCNICA

Nombre original

≈ⅆ⇷ ['neʃili] / attili ['hatːili]

Nombre español

hitita [i'tita]

Nombre inglés

Hittite ['hɪtaɪt]

Filiación lingüística

familia indoeuropea > grupo anatolio

Hablado en

Turquía¹, Siria¹

Número de hablantes

Dialectos principales

hitita antiguo, hitita medio, neohitita

Sistema de escritura

silabario cuneiforme

Documentado desde

s. XVII a.C.

Tipología sintáctica

S-O-V

° idioma nacional ¹ idioma oficial + dialecto # idioma minoritario † idioma extinto

 

ESQUEMA

1.        Descripción

2.        Texto ilustrativo

 

 

Descripción

 

El hitita (o nesita) es una variedad lingüística ya desaparecida perteneciente a las lenguas anatolias, subgrupo dentro de la familia indoeuropea, que se habló antiguamente en la península de Anatolia (actual Turquía). Pese a tratarse de un idioma extinto, su importancia radica en que se trata de la variante lingüística indoeuropea de mayor antigüedad documental (con testimonios escritos que se remontan al siglo XVII a.C.), por lo que su estudio y comparación resultan especialmente útiles para la reconstrucción de la lengua originaria común. Por ejemplo, uno de los más reveladores rasgos fonéticos del hitita consiste en la conservación de un sonido laríngeo del primitivo indoeuropeo (parecido al tono bajo que produce una persona agonizante y transcrito mediante el carácter ) que las demás lenguas de esta familia lingüística perdieron; tal es el caso de paur ‘fuego’ (procedente de la raíz protoindoeuropea *peur-), frente a sus correlatos en griego (πρ), umbro (pir), checo (pýř), tocario (por) e inglés antiguo (fӯr).

 

Los hititas eran una tribu que se asentó en Anatolia hacia el tercer milenio a.C., desplazando a la población indígena (cuyas lenguas, hático y hurrita, no pertenecían al grupo indoeuropeo). Durante todo el segundo milenio, el Imperio Hitita fue uno de los más poderosos de Asia Menor, y sus dominios se extendían por la mayor parte de la Península de Anatolia. Su capital se hallaba en attuša (moderna Boğazköy, al este de Ankara). En el año 1200 a.C., sin embargo, la cultura hitita entra en un período de franca decadencia, hasta que finalmente desapareció a finales del segundo milenio, absorbida por otros pueblos invasores de Anatolia. El etónimo “hitita” es en realidad un término erróneamente acuñado por la filología de comienzos del siglo XX, que confundió este pueblo con sus vecinos los hatitas (tribu no indoeuropea de Anatolia que hablaba el idioma hático). Se sabe actualmente que los hititas se denominaban a sí mismos “nešili” (que significa ‘de Neša’, población que corresponde a la moderna ciudad turca de Kültepe), y de ahí la forma alternativa “nesita” para denominar su lengua.

 

Desde 1905, una serie de excavaciones arqueológicas en Boğazköy revelaron la existencia de miles de tablillas de arcilla con inscripciones en acadio, sumerio y una tercera lengua hasta entonces desconocida: el hitita. El hecho de que el mismo tipo de escritura cuneiforme fuera utilizada en todas ellas permitió su inmediato desciframiento. Sin embargo, su identidad indoeuropea fue oscurecida inicialmente por dos factores: la presencia de un léxico considerable de origen no indoeuropeo (por influencia del hático y el hurrita) y la ausencia de un complejo sistema flexivo (que es razonable esperar de una lengua anterior al griego homérico o el sánscrito, por poner dos ejemplos claros). Finalmente, entre 1915 y 1919, se demostró que el hitita se trataba de una lengua indoeuropea.

 

Los tres grandes periodos que conforman la historia documental de esta lengua, parejos a la evolución de su sistema de escritura y su imperio, se conocen como hitita antiguo (1750-1500 a.C.), hitita medio (1500-1430) y neohitita (1430-1180). Pese a que los testimonios paleográficos más antiguos se remontan al siglo XVII a.C. ―o incluso al siglo XX, en forma de topónimos, nombres propios y préstamos léxicos hititas en documentos compuestos en asirio antiguo―, el grueso de las tablillas encontradas data del periodo comprendido entre los años 1400-1300. Se hallan representadas en un tipo de escritura silábica cuneiforme muy parecida a la del asirio, en la que se combinan los ideogramas y los elementos determinantes; adicionalmente aparecen ciertos fonogramas que sirven para señalar el caso nominal. Dado que los caracteres cuneiformes hititas simbolizaban únicamente las consonantes, resulta difícil precisar la pronunciación real de muchas palabras. El análisis de los textos conservados permite postular la siguiente serie de sonidos consonánticos en hitita (representados mediante una transcripción en caracteres latinos): p, b, t, d, k, g, kw, gw, z, š, , ts, m, n, r, l, j, w. Adicionalmente, el hitita establecía una oposición contrastiva entre oclusivas sordas sencillas y geminadas (p/pp, t/tt, k/kk). Dentro de su sistema vocálico, se distinguían los sonidos a, e, i, u (con la longitud vocálica como elemento de valor contrastivo).

 

La flexión nominal del hitita distinguía dos números (singular, plural), dos géneros (común, neutro) y siete casos (nominativo, acusativo, genitivo, dativo, locativo, ablativo, instrumental). Su sistema verbal era bastante sencillo, ya que únicamente diferenciaba dos voces (activa, media), dos modos (indicativo, imperativo) y dos tiempos (presente-futuro, pretérito). Los pronombres numerales del 1 al 10 son los siguientes (como es habitual en lingüística, el asterisco señala una forma reconstruida no documentada, mientras que la raya significa que se desconoce la pronunciación exacta): <*SIA-(*ĀNT-)>, <DĀ->, <TRI->, <MEIU->, <―>, <―>, <ŠIPTA->, <―>, <―>, <―>. El orden sintáctico no marcado dentro de la oración es Sujeto-Objeto-Verbo, aunque el hitita tenía la peculiaridad de comenzar las frases o cláusulas con un conector oracional o un elemento focalizado (ej.: Nu Telepenus attuši tuliyan halzihhun ‘Yo, Telepenus, convocó al consejo en Hattuša’).

 

 

Texto ilustrativo

 

Poema de Gilgamesh-tablilla XII (versión hitita)

 

[EPIGRAFÍA]

 

[TRANSLITERACIÓN (líneas 10-30)]

(10) am-mu-uk!(az)-ma-za-kán A-NA DIŠUTU [ŠA-ME-E ...]

(11) nu KASKAL-an e-ep-pu-un [...]

(12) [DIŠUTU ŠA]-ME-E [ŠA] DIŠĜIŠ.GIM ar-ku-wa-[ar]

(13) iš-ta-ma-aš-ta nu A-NA DIŠhu-wa-wa [...]

(14) GAL.MEŠ-iš a-ra-iz-zi IM GAL IM EL-TA-NU [...]

(15) IM ZI-IQ-ZI-QU IM ŠU-RU-UP-PU-U IM A-ŠA-[AM-ŠU-TU ...]

(16) IM AN-HU-UL-LU 8 IM.MEŠ [ar-ra]-a-ir nu-kán [...]

(17) IGI.HI.A-wa EĜIR-pa wa-al-hi-i-iz-zi [...]

(18) nu-uš-ši Ú-UL pa-ra-a [i-i]a-an-ni-ia u-wa-[...]

(19) ki-ša-ri Ú-UL da-aš-ši EĜIR-pa [...]

(20) ki-ša-ri nu-za DIŠhu-wa-wa-iš ar-ha da-[...]

 

(21) nu DIŠhu-wa-wa-iš A-NA DIŠĜIŠ.GIM EĜIR-pa me-mi-[...]

(22) ar-ha-wa-mu da-a-li DIŠĜIŠ.GIM nu-mu-za zi-ik [...]

(23) am-mu-uk-ma-ad-du-za ÌR-iš eš-lu-ut [...]

(24) ki-i-e-eš šal-la-nu uš-ki-nu-un nu [...]

(25) da-aš-ša-uš pu-ul-pu-li-i-[...]

(26) kar-aš-mi nu-za É.MEŠ ha-[...]

(27) nu DIŠEN.KI.DU4-uš A-NA [...]

(28) DIŠhu-wa-wa-iš ku-in [...]

(29) na-an le-e iš-t[a-...]

(30) le-e DIŠhu-wa-wa-[...]

 

[TRANSCRIPCIÓN]

(10) Ammuk=ma=za=kan ANA Šamaš [šamê ...]

(11) nu palsan eppun [...]"

(12) [Šamaš ša]mê [ŠA] Gilgamas arkuwar

(13) istamasta. Nu ANA Huwawa [... IM.MEŠ]

(14) sallis arāizzi : IM GAL, IM ELTĀNU [...]

(15) IM ZIQZĪQU, IM ŠURUPPÛ, IM AŠA[MŠŪTU ...]

(16) IM ANHULLU. 8 IM.MEŠ [ar]āir nu=kan [...]

(17) IGI.HI.A=wa appa walhizzi [...]

(18) Nu=si UL parā [iy]anniya uwa[wanzi]

(19) kisari, UL da=si appa [...]

(20) kisari. Nu=za Huwawais arha dā[s].

 

(21) Nu Huwawais ANA Gilgamas appa memi[sta] :

(22) "arha=wa=mu dāli Gilgamas. Nu=mu=za zik [...],

(23) ammuk=ma=du=za ÌR-is eslut. [...]

(24) kēs sallanu uskinun, nu [...]

(25) dassaus pulpuli-[...]

(26) karsmi, nu=za pir ha[...]."

(27) Nu Enkidus ANA [...] :

(28) "Huwawais kuin [...]

(29) n(u)=an lē ist[amassi] !

(30) Lē Huwawa [...] !"

 

[TRADUCCIÓN]

(10) “Pero yo, oh divino Shamash, he tomado el camino [...]”. El divino Shamash escuchó la plegaria de Gilgamesh. [¿Fuertes? vientos] se levantaron contra Huwawa: un gran viento, un viento del norte, [... ], una tormenta, un viento helado, una tormenta de polvo. Ocho vientos se levantaron y azotaron sus ojos. No podía dar un paso adelante, no podía [dar un paso] hacia atrás. Huwawa se rindió.

 

(21) Entonces Huwawa dijo a Gilgamesh: “¡Basta, Gilgamesh! Tú [serás mi amo] y yo seré tu esclavo. [Los árboles] que he visto crecer, [...] Voy a talar los recios árboles ‘pulpuli’ para que [¿construyas?] casas”. Pero Enkidu [dijo] a [Gilgamesh]: “¡No hagas caso a lo que Huwawa [dice]! ¡No [dejes] a Huwawa [¿vivo?]!”

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