SARDO

 

FICHA TÉCNICA

Nombre original

sardu ['sardu]

Nombre español

sardo ['sardo]

Nombre inglés

Sardinian [sær'dɪniən]

Filiación lingüística

familia indoeuropea > grupo románico > rama occidental > subgrupo italorrománico

Hablado en

Italia¹

Número de hablantes

1.350.000 (2010)

Dialectos principales

logudorés, campidanés, galurés, sasarés, nuorés

Sistema de escritura

alfabeto latino

Documentado desde

1070

Tipología sintáctica

S-V-O

° idioma nacional ¹ idioma oficial + dialecto # idioma minoritario.

 

ESQUEMA

1.        Introducción

2.        Evolución histórica

3.        Ortografía y pronunciación

4.        Morfología

5.        Sintaxis

6.        Texto ilustrativo

 

 

Introducción

 

El sardo pertenece a la rama occidental, subgrupo italorrománico, de las lenguas románicas, subclase dentro de la familia indoeuropea. Posee más de 1,3 millones de hablantes en la isla italiana de Cerdeña, aunque todos ellos son bilingües y dominan igualmente el italiano. En la ciudad noroccidental de Alguer se habla un dialecto del catalán conocido como alguerés, que representa una huella del dominio ejercido sobre la isla por la república mercantil de Barcelona durante el siglo XIV.

 

El sardo es una variante románica muy arcaica, que apenas ha evolucionado. Con este nombre genérico se hace referencia a un conjunto de dialectos insulares, como son el logudorés en el centro (hablado en Logudoro), el nuorés en el este (variante del anterior hablada en Nuoro), el campidanés al sur (Campidano), el galurés en el noreste (Gallura) y el sasarés en el noroeste (Sassari). Los dos más extendidos son el logudorés y el campidanés, con 500.000 hablantes cada uno.

 

 

Evolución histórica

 

Los primeros testimonios escritos en sardo datan de la segunda mitad del siglo XI: se trata de un documento conocido como Carta Volgare (1070-1080), redactado en el dialecto campidanés, en el que se detalla la entrega de bienes inmuebles, beneficios y privilegios por parte del juez Orzocco Torchitorio de Cagliari. A lo largo de su historia, el sardo se ha visto relegado a una situación de abandono, en particular desde que Dante dijera de los hablantes de Cerdeña que imitaban el latín tanquam simie homines ‘como los monos a los hombres’. A lo que se estaba refiriendo el genio de Florencia era al modo en el que el sardo, tanto en su gramática como en su vocabulario, se revelaba como el dialecto románico más conservador de todos. Por ejemplo, su sistema vocálico reproduce fielmente el del latín, salvo por la pérdida de la longitud vocálica como elemento contrastivo. En cuanto a las consonantes, este arcaísmo del sardo se manifiesta en que, a diferencia de la mayoría de lenguas romances, las consonantes [k] y [ɡ] no se palatalizaron delante de e, i (ej.: lat. centum > sard. kentu ‘cien’, lat. generum > sard. gheneru ‘yerno’).

 

Un fenómeno característico del sardo es el llamado sandhi o asimilación fonética de los sonidos al principio o al final de una palabra por influencia de otros contiguos; de esta forma, el originario sonido sordo [k] de cosa se ha convertido en su correlato sonoro [ɡ] por su frecuente aparición en contextos intervocálicos del tipo una cosa (> una gosa). Otro rasgo fonológico del sardo es el betacismo o neutralización de b/v a favor de la primera (bibera ‘víbora’, biri ‘ver’).

 

En el plano léxico, el sardo revela su gran conservadurismo mediante palabras cuasilatinas como petere ‘pedir’, imbennere ‘encontrar’, domo ‘casa’, albu ‘blanco’, kelu ‘cielo’, cantat  ‘[él] canta’, pacu ‘poco’, pedra ‘piedra’, etc. En algunos casos, el sardo ha conservado una forma arcaica del latín que no pasó al resto de lenguas románicas (ej.: lat. magnus > sard. mannu ‘grande’ vs. lat. grandis > esp. grande, fr. grand; lat. scire > sard. iskire ‘saber’ vs. lat. sapere > esp. saber, it. sapere). Algunas palabras del sardo, como cùccuru ‘cima’ o tilipirke ‘saltamontes’ son de origen prerrománico. Posteriormente, también recibió préstamos lingüísticos del español (ej.: manta, luego, cara, instancu ‘estanco’), el italiano (ej.: tzittade ‘ciudad’, zente ‘gente’) y el catalán (ej.: su matessi ‘el mismo’ < mateix).

 

 

Ortografía y pronunciación

 

El sardo emplea para su representación escrita el alfabeto latino. Pese a que no existe un sistema ortográfico unificado, dada la diversidad dialectal de la lengua y la enorme influencia del italiano, es posible identificar un alfabeto sardo compuesto por las siguientes 23 letras:

 

Mayúsculas

A

B

C

D

E

F

G

H

I

J

L

M

N

O

P

Q

R

S

T

U

V

X

Z

Minúsculas

a

b

c

d

e

f

g

h

i

j

l

m

n

o

p

q

r

s

t

u

v

x

z

Pronunciación (véase AFI)*

a

b

k

d

e

f

ɡ

-

i

j

l

m

n

o

p

k

r

s

t

u

b

ʒ

ts/dz

* Representa la pronunciación de la letra aislada o la más habitual. Para su pronunciación real en el contexto de la palabra, véase las distintas reglas ortográficas más abajo.

 

El inventario de sonidos consonantes del sardo es el siguiente (véase Alfabeto Fonético Internacional):

 

LUGAR DE ARTICULACIÓN

bilabial

labio-dental

dento-alveolar

retroflejo

palatal

velar

MODO DE ARTICULACIÓN

oclusivo

p b

 

t d

ɖ

 

ɡ

fricativo

 

f

s z

 

ʃ  ʒ

 

africado

 

 

ts dz

 

ʧ   ʤ

 

nasal

m

 

n

 

ɲ

 

vibrante múltiple

 

 

r

 

 

 

vibrante simple

 

 

ɾ

 

 

 

lateral

 

 

l

 

 

 

aproximante

 

 

 

 

j

 

 

El sonido retroflejo [ɖ], representado ortográficamente mediante -dd-, corresponde a una evolución del grupo consonántico latino -ll- (stellam > isteddu ‘estrella’). Como se mencionó anteriormente, la v- inicial latina se convirtió en el sonido [b] por betacismo, mientras que la intervocálica desapareció (novum > nou). Al igual que en italiano, el sonido fricativo palatal sordo [ʃ] se representa mediante el grupo sc, mientras que su correlato sonoro [ʒ] se transcribe mediante x (marxani ‘zorro’). El sonido nasal palatalizado [ɲ], por influencia del catalán, se representa ortográficamente mediante el grupo nny.

 

Al igual que el español, el sardo posee un sistema vocálico reducido, con únicamente cinco vocales de timbre claramente diferenciado, que ha conservado el vocalismo original latino salvo por la pérdida de la longitud como elemento contrastivo. Esquemáticamente:

 

FRONTALIDAD

anterior

central

posterior

ALTURA

alto

i

 

u

medio

e

 

o

bajo

 

a

 

 

A diferencia del español, el sardo no ha diptongado las vocales breves latinas ĕ, ŏ en ie, ue, respectivamente (ej.: sete ‘siete’, podet ‘puede’). Otro rasgo característico del vocalismo sardo es la conservación de la vocales breves latinas ĭ, ŭ, que en otras lenguas románicas se convirtieron en e y o (ej.: lingua ‘lengua’, casu ‘queso’).

 

 

Morfología

 

Al igual que las lenguas románicas occidentales (y a diferencia del italiano), el sardo ha desarrollado un sufijo -s como marca de plural (ej.: pudda ‘gallina’ / puddas). Por el contrario, el artículo determinado su / sa deriva del demostrativo latino ipse / ipsa en lugar de illum / illam (como en el resto de variedades romances). Los pronombres numerales (del 1 al 10) en el dialecto logudorés son: unu, duos, tres, bator, chimbe, ses, sete, oto, noe, deghe.

 

En su sistema verbal, el sardo presenta un futuro analítico formado mediante un auxiliar derivado del latín debere ‘deber’ y el infinitivo del verbo léxico (ej.: des essere ‘serás’) o la perífrasis verbal creada a partir de habere ad + infinitivo (ej.: at [ha(be)t] a cantare ‘cantará’). Al igual que en español, para expresar prohibición se usa el adverbio “no” y el verbo en subjuntivo (ej.: no bengias! ‘¡no vengas!’). La conjugación verbal del sardo ha respetado en general la flexión original latina (p. ej., el presente de indicativo del verbo “cantar” es deu cantu, tui cantas, issu cantat, nos cantaus, bosatrus cantades, issus cantant).

 

 

Sintaxis

 

El orden sintáctico no marcado de la oración sarda es el propio de las lenguas románicas: Sujeto-Verbo-Objeto (ej.: su sardu est una de sas limbas romanzas ‘el sardo es una de las lenguas romances’). A semejanza del español, el acusativo de persona aparece introducido por la preposición “a” (ej.: pregande a Deus ‘rogando a Dios’).

 

 

Texto ilustrativo

 

[LOGUDORÉS]

Naro edducas, chi in sos tempos de su primu Re de Zipru, pustis de sa conquista de sa Terra santa fatta dai Goffredu de Buglione, suzzedeit chi una rispettabile femina de sa Guascogna andeit in piligrinaggiu a su Sepulcru, dai su quales mentras torraiada, e fit già giompida a Zipru, dai zertos malos homines isteit meda offesa, de sa cale cosa issa dolendesi senza nesciunu consolu, penseit de andare a nde faghere istancia a su Re.

[CAMPIDANÉS]

Nau duncas chi in is tempus de is primus Rei de Cipri, a pustis de sa conchista fatta de sa Terra Santa dai Gottifrè de Buglioni, accontésidi, chi una gentili femina de Guascogna andésidi, in pellegrinaggiu a su Sepulcru, torrendi da inni, arribada a Cipri, esti istetia rusticamenti offendia da algunus iscelleraus, de sa quali cosa dolendisi senza niunu cunfortu pensésidi, de andai a si lamentai a su Rei.

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Digo, pues, que en tiempos del primer rey de Chipre, después de la conquista de los Santos Lugares hecha por Godofredo de Bouillón, sucedió que una noble señora de Gascuña fue en peregrinación al Sepulcro, y volviendo de allí, llegada a Chipre, por algunos hombres criminales fue villanamente ultrajada; de lo que ella, doliéndose sin hallar consuelo, pensó ir a reclamar al rey.

Traducción de El Decamerón (1351), Giovanni Boccaccio

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